Sigue creciendo la cantidad de cultos que profesan en Misiones

Dia uno
Dia uno

En el último año se inscribieron casi 40 iglesias y filiales en el Registro Nacional y ya suman más de 3.200, según confirmó la subsecretaria del área, Roxana Barrios.

Barrios explicó al respecto que desde su Subsecretaría “tramitamos la incorporación al Registro Nacional una vez que las iglesias que así lo pidan tengan todos los papeles en orden. Elevamos el pedido a la Secretaría de Cultos de la Nación y son ellos los que aprueban y nos envían el número de culto que le tocaría a cada iglesia inscripta, ya sea como matriz, como filial o como anexo”.

También precisó que los lugares de Misiones con mayor concentración de cultos es la Zona Centro, en las franjas de la ruta nacional 14 y la ruta costera 2 (Alto Uruguay). Y como ya ocurría hace un año, el más extendido es la iglesia evangélica “Asamblea de Dios”, comúnmente conocida como “La 248” (que es su número de registro nacional) y que tiene al menos 713 sedes en la provincia, entre filiales y anexos. “Esto tiene mucho que ver con el límite territorial que tenemos con Brasil: tenemos pastores que cruzan la frontera, hablan en portugués y le ponen ese fervor que a la gente muchas veces le llama la atención y le da esa motivación”, argumentó Barrios.

No obstante, a nivel provincial, dentro del cristianismo sigue habiendo una leve mayoría de católicos por sobre los evangélicos, confirmó la funcionaria a este Diario.

 

Intolerancia, diálogo y rol social

Pese a la multiplicidad de credos, Roxana Barrios admitió que “somos muy intolerantes” y “siempre tenemos eso de que si no estás conmigo, estás contra mí”, siendo que “entre las distintas religiones hay muchísimas más cosas que nos unen que las que nos separan: la búsqueda del bien común, de la promoción integral de la persona, la felicidad… Esa es la búsqueda en la religión que sea, pero muchas veces tenemos lo que llamo el ‘complejo de Adán’: creemos que conmigo empezó todo, que soy el único y verdadero”.

Aclaró no obstante que “en estos tres últimos años hay más diálogo entre católicos y evangélicos, de salir el encuentro con el otro para poder fortalecer la fe”. Y destacó el importante aporte de las religiones a las comunidades como servicio y como acompañamiento frente a las necesidades: “Hay un gran voluntariado que nace de creer todavía en que las transformaciones comunitarias y colectivas son posibles, en que ese

Dios en el que se cree vino a transformar la realidad justamente de los excluidos y los que menos tienen. Uno tiene que sacarse el sombrero con las tareas sociales que realiza la iglesia, que muchas veces nos resguarda la espalda al Estado: nadie llega a las colonias, parajes y picadas como llegan las iglesias”.

Fuente: Primera Edición

Share this Article
Deja un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *