Se trata de intendentes y legisladores que responden al actual gobernador de Córdoba y ex candidato a Presidente de la Nación, Juan Schiaretti, que junto con el Movimiento Evita, dieron cuenta que trabajarán por la candidatura a presidente del ministro de Economía Sergio Massa.
Fuentes cordobesas afirman que la jugada de Llaryora (electo gobernador de Córdoba), que habría manifestado que Milei ganaría en primera vuelta, no fue bien recibida entre los cordobeses que tienen vínculos con el tigrense, llegando a comentar en despachos porteños que «le tomaron la patente».
En cuestión de horas, desde el martes cuando se gestó el estallido en Juntos por el Cambio hasta este viernes, líderes y militantes del peronismo cordobés comenzaron a expresar abiertamente su apoyo a Massa de cara al balotaje del 19 de noviembre. Esta posición fue iniciada por intendentes con fuertes lazos con Schiaretti, destacando el caso del intendente de Alta Gracia, Marcos Torres, quien, pese a su cercanía con el gobernador, se autodefinió como «un peronista, schiarettista y antikirchnerista» que trabajará para Massa, recibiendo adhesiones de otros jefes comunales.
La incertidumbre radica en cómo abordar la abstención que planeaban declarar Schiaretti y su sucesor. Un funcionario del llaryorismo en la capital cordobesa admitió que la prescindencia está en riesgo, ya que la militancia en los barrios no pregunta a quién votar, sino si van a fiscalizar, lo cual representa un paso adelante.
Se ha sabido que Llaryora exploró con su círculo cercano si era oportuno salir de la posición de prescindencia y respaldar a Massa, aunque por el momento la decisión recae en Schiaretti, quien ratificará la abstención. No obstante, se reconoce en Córdoba que la influencia de uno no tiene el mismo alcance que la del otro.
En la misma línea, un seguidor de Llaryora señaló que existe diálogo entre Massa y el intendente cordobés, destacando su relación de años y su comprensión mutua de la situación política. Además, se plantea la posibilidad de un mensaje claro en las próximas horas a favor del voto en blanco.
Por otro lado, el Movimiento Evita en Córdoba, afín a Schiaretti, ha expresado su apoyo a Massa, destacando su papel en la reconstrucción del país y en la defensa de la democracia.
Esta decisión ha sido observada de cerca dada la relevancia del Evita en la Legislatura provincial y en los ejecutivos provincial y municipal. Por último, se espera una posible adhesión del viguista Leonardo Limia, figura de confianza de Schiaretti y la senadora nacional, así como referente territorial en la capital cordobesa.
La ausencia de Schiaretti y Llaryora en estos diez días cruciales dentro del escenario político nacional ha alterado los planes en la transición cordobesista y ha iniciado una reconfiguración. Fuente: La Política Online