¿Cada cuánto tiempo hay que renovar los estropajos y trapos de cocina?

Dia uno
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Uno de los lugares que más limpios deben estar es la cocina, debido a que es donde preparamos los alimentos y los almacenamos. Por ello, es necesario que siempre esté en perfecto estado para que no corramos el riesgo de sufrir alguna intoxicación alimentaria a causa de las bacterias que puedan acumularse en los utensilios, en el refrigerador o en la estufa. Y otro de los utensilios que tienden a acumular miles de bacterias son los estropajos con los que lavamos los trastes y los trapos que usamos para limpiar las superficies de los muebles y algún que otro derrame.

Puede ser que pienses que con solamente una buena lavada los trapos de la cocina queden como nuevos, pero lo cierto es que estos, como cualquier otro artículo, tienen una vida útil que debe respetarse para que no repercuta en situaciones que representan más cuidado. Por ejemplo, los trapos de cocina son los utensilios que más propensos son a estar expuestos ante la contaminación cruzada con los alimentos, debido a que se limpia una superficie que quedó manchada con pollo y lo seguimos usando para limpiar otras áreas de la cocina, esparciendo las bacterias que quedaron atrapadas en el trapo.

Lo mismo sucede con los estropajos de limpieza, sobre todo con el que lavamos los trastes. Al igual que con los trapos de cocina, estos se contaminan de forma cruzada al estar expuestos ante distintos tipos de suciedad, grasa y olores, así como de sabores. Sobre todo, porque siempre se encuentran húmedos, lo que los convierte en el ambiente ideal para la proliferación de las bacterias.

Créditos de imagen: Pixabay

De acuerdo con un estudio publicado en el año 2017, en un estropajo o esponja de cocina pueden albergarse hasta 362 tipos de bacterias, entre ellas, Acinetobacter, Chryseobacterium, Enhydrobacter, Enterobacteriaceae, Pseudomonas. Y aunque estas bacterias no son dañinas, lo que menos queremos es que entre la contaminación cruzada pesquemos una bacteria de E.coli salmonella, ni tampoco seguir limpiando nuestros utensilios con esponjas sucias y con malos olores que se impregnen en nuestros trastes o cocinas. Por ello, lo mejor es que cambies periódicamente los estropajos.

Con los trapos sucede igual, pues es necesario que cuando notemos que estos ya cuentan con suciedad que no sale con ningún método de limpieza o ya están demasiado agujereados, los cambiemos de manera inmediata. Otro consejo es que trates de contar con un trapo para cada cosa, pues así es más fácil evitar que estos se contaminen de manera cruzada y se desgasten más rápido. Por ejemplo, ten un trapo para secar la vajilla, para limpiar derrames, para secar o en que entrará en contacto directo con los alimentos y lávalo después de cada uso para que las bacterias no proliferen. También toma en cuenta que debes secarlos correctamente para que la humedad no se convierta en un lugar idóneo para las bacterias.

Por ello, no es necesario que te esperes, en cuanto veas que tus trapos o estropajos están muy agujereados, con malos olores persistentes o simplemente están demasiado sucios, lo mejor es que te adelantes a cambiarlos para evitar una sorpresa desagradable.

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