Lamentablemente no se podrán realizar pagos hasta nuevo aviso”, es la comunicación oficial sobre la situación de pagos emitido por la Cooperativa Yerbatera Andresito Limitada emplazada en la Ruta Provincial 25, zona industrial de Comandante Andresito.
“La Cooperativa Yerbatera Andresito Limitada se dirige a ustedes para informarles que, debido a la situación económica actual, la cooperativa se encuentra en una posición financiera compleja”, sostiene el escrito del Consejo de Administración firmados por Juan Carlos Amann (presidente) y Víctor Hugo Krawczuk (tesorero), entre otros.
El documento, fechado el 18 de diciembre de 2025, cayó como un baldazo de agua fría entre los asociados, proveedores, pero también para todo el sector.
Es que es la situación involucra a una empresa destacada en la producción y comercialización de yerba mate molida envasada.
La firma es reconocida y se presenta como una Empresa Social Cooperativa con alma e identidad yerbatera con más de 40 años de historia, tejida por el esfuerzo de 128 familias productoras.
Desde hace tiempo, «Andresito», se presenta como una de las marcas de Yerba Mate más reconocidas del país, exportando su producción a diversos países como Chile, Rusia y Siria y logrando en 2019 y 2022 ser premiadas como la “Mejor Yerba Mate con Palo” del país en el concurso nacional “Caminos y Sabores”.
El impacto
Se conoció que esta medida afecta directamente a los productores asociados, quienes entregan hoja verde para su secado, molienda y comercialización bajo la marca Andresito, una de las yerbas mate más reconocidas a nivel nacional y que en años anteriores llegó a posicionarse entre las diez más vendidas del país.
La Cooperativa Yerbatera Andresito, según un comunicado emitido, fue históricamente un pilar del desarrollo local en Comandante Andresito, municipio que concentra una de las mayores producciones de yerba mate de la provincia. En períodos de bonanza, la entidad destacó por su crecimiento comercial, inversiones en infraestructura y premios nacionales por la calidad de su producto.
Sin embargo, el sector yerbatero misionero viene atravesando dificultades desde hace años, intensificadas por factores como la baja en el consumo interno debido a la pérdida de poder adquisitivo, el aumento de costos de producción, la inflación y la competencia con importaciones de Paraguay y Brasil. Ya en 2022, su entonces presidente Federico Aman advertía sobre los impactos de la crisis económica nacional en los productores, con una marcada caída en las ventas y mayores exigencias para insumos como fertilizantes.
La situación se agravó a partir de 2024 con la desregulación del mercado yerbatero impulsada por el gobierno nacional, que incluyó el desmantelamiento progresivo del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym), organismo que regulaba precios mínimos de la hoja verde. Productores y cooperativas denunciaron que esta medida dejó a los pequeños y medianos actores en vulnerabilidad frente a las grandes industrias, generando excedentes de producción, precios a la baja y pagos demorados o a plazo.
En 2025, la recesión general del país, con fuerte caída del consumo y cierre de comercios, golpeó aún más al rubro. Aunque no se encontraron referencias públicas previas específicas sobre una crisis terminal en la Cooperativa Andresito, el contexto sectorial –con protestas de tareferos, reducción de ventas y problemas financieros en otras entidades cooperativas de Misiones– explica el escenario que llevó a esta drástica decisión.
El debate sobre la situación de los productores y de la yerba mate, fue una constante durante todo el año. El pasado 17 de noviembre, el gobierno nacional publicó el Decreto 812/2025 quitando facultades al Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym) para establecer cualquier regulación que “provoque distorsiones en los precios” o “interfiera con la libre interacción entre oferta y demanda”.
Esa nueva resolución del gobierno de Javier Milei llegó en el peor momento para los productores del sector, que reciben por la materia prima tres veces menos del monto que estiman deberían recibir.
En un trabajo previo publicado por El Territorio, el contador público nacional y a la vez diputado provincial, Cristian Castro, brindaba un trabajo sobre cómo se fue desvalorizando el valor de la materia prima, con consecuencias directas a la mayoría de los doce mil productores que cultivan yerba mate.
Efectivamente toma como promedio que, en diciembre 2023, el valor de la hoja verde se compraba a 210 pesos el kilo y ahora en noviembre 2025, el promedio es de 265 pesos el kilo, con lo cual solo tuvo una variación del 26,19%. En contraste el gasoil subió más del 200% y casi un 300% el valor del recambio de una camioneta. O tomando la materia prima que se necesita vender, con 97 mil kilos se compraba una camioneta cero kilómetro y, ahora se necesitan vender más de 300 mil kilos de hoja verde. Haciendo igual comparación el contador muestra que la inflación acumulada IPC ascendió en igual periodo en un 241%.
“El productor se convirtió en variable de ajuste del mercado, después de la desregulación”, concluyó Castro al elaborar una serie de cuadros comparativos sobre la realidad del sector.
Un pedido previo
Ante tal escenario, integrantes de la Mesa Asesora Yerbatera habían reclamado la declaración de la Emergencia Yerbatera. Acompañados por un grupo de productores de la provincia, elevaron tal pedido a los diputados de la Cámara de Representantes de Misiones.
Reclamaron la exención de impuesto inmobiliario. Piden la exención total del pago del Impuesto inmobiliario básico para los años 2025 y 2026 a los productores, estableciendo una segmentación por la cantidad de hectáreas de yerba mate cultivadas.
En otra solicitud, incluye el requerimiento de alivio en Ingresos Brutos. Solicitan eximir del pago del Impuesto a los Ingresos Brutos en la compra de insumos vitales como el gasoil y fertilizantes