Federico Antonio Rosbelke (32) cumplió una condena por robo, pero los años que pasó encerrado en la cárcel de Oberá no habrían sido suficientes para lograr la pretendida rehabilitación que pregona el sistema judicial.
Esta madrugada, efectivos del Comando Centro volvieron a detenerlo por al menos tres asaltos cometidos en los últimos días en diferentes puntos de la ciudad de Oberá. En su poder hallaron una pistola de aire comprimido con la cual habría abordado a las víctimas.
Para vincularlo a los citados hechos, los investigadores se apoyaron en descripciones de las víctimas y registros de cámaras de seguridad.
También resultó clave que uno de los celulares robados estaba en poder de una hermana de Rosbelke, quien aseguró que se lo compró de “buena fe”.
El raid delictivo comenzó el pasado 15 de diciembre. El primer hecho fue en perjuicio de un comerciante de Libertad e Italia, quien fue abordado por un ladrón de bufanda y capucha de buzo que exhibió un arma de fuego y sustrajo 50 mil pesos de la caja.
En tanto, el último domingo a las 23 un joven caminaba por calle La Rioja, entre calles Lavalle y Roque Sáenz Peña, momento en que fue interceptado por un hombre armado que lo amenazó con matarlo. “Dame todo, dame todo… te voy a pegar un tiro si no me das todo”, denunció que le dijo, ante lo cual la víctima le entregó su mochila y su iPhone.