Luego de un año de intervención dispuesta por el Gobierno de Misiones, el Jockey Club de Posadas volvió a manos de sus socios. Tras auditar irregularidades administrativas y deportivas, se conformó una nueva comisión directiva encabezada por Ramón Barrufaldi, que conducirá la institución durante los próximos dos años.
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Luego de un año de intervención estatal, el Jockey Club de Posadas inició una nueva etapa institucional con la asunción de su flamante presidente, Ramón Barrufaldi. El proceso se dio tras la finalización de la intervención ordenada por el Ministerio de Gobierno de la Provincia, luego de detectar numerosas irregularidades administrativas y deportivas denunciadas por socios en la última asamblea de elección de autoridades.
La suspensión de la conducción anterior se produjo entre los meses de octubre y noviembre de 2024, en un contexto que ya venía marcado por fuertes cuestionamientos internos. Sin embargo, la decisión de intervenir el club se aceleró tras el escándalo ocurrido el 6 de octubre de ese año durante la Copa Challenger disputada en el Hipódromo General Belgrano. En aquella jornada, un caballo falleció en plena carrera y se detectaron apuestas ilegales de todo tipo, escenas que fueron registradas por el público y viralizadas en redes sociales, generando una fuerte conmoción y repercusión pública.