Tras varios días de lluvias persistentes, los datos difundidos en la portada de El Territorio volvieron a poner en foco la amenaza del dengue. El relevamiento realizado por el municipio para cerrar el año 2025 arrojó que el 12% de las viviendas visitadas presentaba presencia de larvas de mosquito, un valor que, si bien se considera “esperable” para esta época del año, mantiene en alerta a las autoridades sanitarias.
“Este trabajo es continuo, es parte de lo que hacemos desde el municipio y tiene que ver con la vigilancia epidemiológica del mosquito”, explicó Fabricio Tejerina en diálogo con el programa Acá te lo Contamos por Radioactiva 100.7, jefe de Vigilancia Epidemiológica. Según detalló, el objetivo del LIRAa es identificar la distribución del Aedes aegypti y detectar las zonas con mayor concentración de criaderos para orientar las acciones de prevención.
“Esto nos permite tener una idea de dónde está distribuido el mosquito y dirigir mejor las tareas que hacemos cotidianamente. Y como siempre decimos, el enemigo que puede afectar nuestra salud está en el patio de nuestras casas”, remarcó.
De acuerdo a los resultados, de cada 100 viviendas relevadas, en 12 se detectaron larvas, y dentro de ese universo se registró un promedio de siete criaderos por casa positiva. “Son números relativamente normales para el momento del año, lamentablemente, pero como sociedad tenemos que tratar de disminuirlos”, sostuvo Tejerina.
Desde los organismos internacionales, como la Organización Panamericana de la Salud (OPS), se recomienda que el índice larvario sea inferior al 5% para reducir el riesgo de brotes. Sin embargo, el especialista aclaró que se trata de un parámetro orientativo. “Ese índice se tomó hace muchísimos años. Hemos visto lugares con índices altos y sin casos, y otros con índices bajos donde sí hay casos. Sirve para tener una idea relativa de la situación”, explicó.
Baldes, plantas y piletas: los criaderos más frecuentes
Uno de los datos que más llamó la atención del relevamiento es que casi el 30% de los criaderos detectados corresponde a baldes de pintura. “Es algo que se viene repitiendo históricamente. La gente los guarda por distintos motivos: para juntar agua, para guardar cosas o porque cree que los va a usar más adelante”, señaló Tejerina.
A esto se suma otro dato clave: más del 70% de los criaderos encontrados son objetos de uso cotidiano, que los vecinos no suelen desechar. “Antes trabajábamos mucho con el descacharrado, con cosas que se podían tirar. Eso se sigue haciendo, pero hoy la mayoría de los criaderos están en elementos que la población usa todos los días”, explicó.
Entre ellos se destacan los floreros, plantas en agua y platitos debajo de macetas, que con o sin lluvia suelen acumular agua. “La gente riega sus plantas y eso se transforma en criaderos. Por eso es tan importante revisar el patio después de cada lluvia”, insistió.
En este sentido, Tejerina hizo hincapié en la brecha entre el conocimiento y la acción. “Le preguntamos a la gente qué hay que hacer y te responden correctamente: tirar el agua, revisar recipientes. Pero cuando vamos al patio encontramos los criaderos. Hay una cuestión social y cultural que tenemos que seguir trabajando para que el conocimiento se transforme en acción”, reflexionó.
El riesgo de las piletas
Con la llegada del calor, las piletas de lona y de mampostería se convierten en otro foco de preocupación. “Son mega criaderos. En un florero puede haber cinco o seis larvas, pero en una pileta puede haber miles. Y no solo del Aedes aegypti, sino de otras especies que también son muy molestas”, advirtió el funcionario.
Trabajo durante todo el año
Tejerina aclaró que el relevamiento no es una acción aislada y que el municipio mantiene un programa de trabajo los 365 días del año. “No trabajamos solo en verano. Durante el año hacemos tareas en escuelas, con los chicos, y ahora estamos con stands informativos por el turismo, en la terminal y en el puente”, detalló.
Además, con los datos obtenidos se elaboró un mapa de calor que permite identificar las zonas con mayor índice larvario. “La semana pasada nos reunimos con delegados municipales para empezar a trabajar con las comisiones vecinales y hacer foco en esos lugares, sin descuidar que el mosquito está presente en toda la ciudad”, concluyó.