La comunidad de Bernardo de Irigoyen sigue consternada tras ser testigo del femicidio de una niñera de 30 años: el crimen de Luciana Fonseca de Almeida lo presenció su hija de 9, situación que conmovió a más de una familia de esa localidad. En medio de ese dolor, se unieron en solidaridad para costear el sepelio y despedir a la joven, presuntamente muerta en manos de su entonces pareja, Tomás Emerson Gómez (24).
El sospechoso permanece detenido desde el lunes por la mañana cuando lo capturaron en la localidad de Dos Hermanas, a pocos kilómetros de Irigoyen. Según se reconstruyó, la mató de un disparo en el rostro.
Finalmente, la autopsia practicada al cuerpo -de acuerdo a lo que pudo conocer El Territorio de fuentes fidedignas- confirmó que la joven murió como consecuencia de una herida de arma de fuego en la cabeza. El examen preliminar determinó que el disparo impactó en el rostro y provocó una fractura de cráneo.
El informe forense precisó que los restos del disparo quedaron alojados en su cuerpo y la carátula se sostiene como un homicidio agravado por mediar razones de género.
El crimen ocurrió en la noche del sábado 27 de diciembre en el barrio Obrero. En base a las actuaciones judiciales, se prevé que este viernes se lleve adelante la audiencia indagatoria a Gómez, instancia en la que el imputado podrá brindar su versión de los hechos ante la Justicia.
La medida será clave para avanzar en la causa, en plena etapa de recolección de pruebas periciales y testimoniales.