En el marco del inicio de la temporada estival y tras las recientes lluvias registradas en la región, la ciudad de Ituzaingó fortaleció las acciones de prevención contra el dengue, con el objetivo de reducir el riesgo de proliferación del mosquito Aedes aegypti, transmisor de la enfermedad.
Desde el Ministerio de Salud de la provincia de Corrientes recordaron la importancia de eliminar los recipientes que puedan acumular agua, ya que estos se convierten en reservorios ideales para la reproducción de larvas. Asimismo, recomendaron el uso de repelente, especialmente a quienes viajen a zonas donde ya se han confirmado casos de dengue.
Las autoridades sanitarias señalaron además que el aumento del movimiento turístico, habitual en esta época del año, incrementa el riesgo de circulación viral. Por este motivo, insistieron en que las personas que se desplacen a áreas con casos registrados deben utilizar repelente de manera frecuente y sostenida.
En este contexto, antes de finalizar el año, la Secretaría de Producción, a través de la Dirección de Zoonosis, dio inicio al plan de fumigación en distintos sectores de la ciudad. En una primera etapa, los trabajos se realizaron en el Centro de Atención Primaria de la Salud (CAPS) del barrio 180 Viviendas y en el Camping Municipal, espacios que concentran una gran afluencia de vecinos y turistas durante la temporada de verano.
Las tareas preventivas continúan desarrollándose en diferentes puntos de Ituzaingó, con el objetivo de cuidar la salud tanto de los residentes como de quienes visitan la ciudad. En paralelo, desde la Dirección General de Epidemiología informaron que se avanza en la etapa de preparación interbrote, con una vigilancia intensificada de los síndromes febriles sospechosos, lo que permite un diagnóstico temprano ante un posible inicio del brote.
El dengue se transmite a través de la picadura de un mosquito infectado y puede afectar a personas de todas las edades. Sus síntomas van desde una fiebre leve hasta cuadros más severos, con fiebre alta, dolor intenso de cabeza, dolor detrás de los ojos, dolores musculares y articulares, y eritema o enrojecimiento de la piel, motivo por el cual se la conoce popularmente como la enfermedad “rompe huesos”. En algunos casos, puede evolucionar hacia formas graves.
Desde el área de Salud reiteraron que la prevención es clave. Recomiendan vaciar, limpiar y cubrir todos los objetos que puedan acumular agua estancada, como macetas, neumáticos y recipientes. A estas medidas se suma el uso diario de repelente en la piel y la ropa —preferentemente mangas y pantalones largos—, la colocación de mosquiteros en puertas y ventanas, el recambio frecuente del agua de bebederos y floreros, y la limpieza periódica de desagües y canaletas para evitar la acumulación de agua