Mara López (18) ya descansa en su Montecarlo natal después de lograr la clasificación al Mundial Junior junto a la selección argentina de handball, siendo una de las piezas determinantes en el camino a la final del torneo Sur-Centro que se cerró con la plata para Las Garritas.
Relajando con su familia, Mara recibió a El Territorio para hablar del presente y lo que viene.
Hoy, estudiando kinesiología en la Universidad de Buenos Aires (UBA), la montecarlense contó en principio cómo fue pasar este desafío.
“En lo personal siento que crecí muchísimo. Por ahí el resultado grupal no era el que buscábamos, porque veníamos de perder años pasados contra Brasil y queríamos tener el campeonato este año. Creo que se dio un poco en el resultado al perder solamente por dos puntos, pero la próxima se va a dar”, analizó en relación a la ajustada derrota por 20-18 en la gran final del Sudamericano Sur-Centro.
En cuanto a su rendimiento, apuntó: “Según la devolución que me dio mi entrenador, siento que mi fuerte siempre fue la defensa y que ayudé muchísimo desde ese lado al equipo, obviamente que en el ataque también tuve mis minutos y siento que también respondí bien a lo que me pidieron”.
Mara es la primera mujer de Montecarlo que llega a la selección argentina de handball y que vivirá posiblemente una experiencia mundialista: “Es un orgullo representar a mi ciudad , mi provincia y que me reconozcan por mi desempeño en el deporte. Obviamente que también es una responsabilidad muy grande porque acá salgo a la calle u otros lugares y todo el mundo me saluda, gente que no conozco…es muy lindo sentirse querida. Lo hago con mucho orgullo porque también sé que es lo que me apasiona y lo que me gusta”.
Sueño mundial
Mara apunta a estar en la lista de las 16 convocadas para el próximo mundial juvenil y en cada competencia le pone énfasis en seguir mejorando: “Tengo el presentimiento muy grande de que hay una posibilidad que me convoquen, porque también hablé con el entrenador de la Garra, que sería la categoría mayor, y me comentó los planes a futuro que tiene para la selección y que le gustaría muchísimo que forme parte también de ese proceso”.
“Así que a seguir entrenando para formar parte de estas 16 chicas porque es una responsabilidad muy grande quedar en un mundial y obviamente que se necesita más compromiso también de nuestra parte” agregó.
Más allá de continuar en el club Ferro Carril Oeste de Buenos Aires, Mara evalúa propuestas de clubes extranjeros que se interesaron en ella. Por lo pronto retomará sus entrenamientos después del 15 de febrero y mientras tanto disfruta de unas merecidas vacaciones con su familia.
“Siento que nos tienen en cuenta a las 16 chicas que formamos parte del Sur Centro para el Mundial, pero obviamente que hay que trabajar eso también. Entreno todas las semanas y juego sábado y domingo, así que no tengo mucho tiempo, porque también hay que estudiar, pero soy muy autoexigente. Mi mamá también siempre me enseñó que el estudio es primero, aunque en este caso por ahí le estoy dando más prioridad al deporte”, dijo.
Mara arrancó con el handball desde muy chica en la escuela de iniciación deportiva de Montecarlo y después en el club de Gimnasia, todo esto antes de emigrar a Buenos Aires.
“Se cumplieron un montón de mis sueños, obviamente tengo muchísimos más que cumplir pero si le preguntabas a la Mara chiquita de seis años que empezaba a jugar al handball, ni ahí pensaba que iba a jugar un Mundial y mucho menos un Sur Centro, un Panamericano, o entrenar con las mismas chicas que veía en la tele”.
“Siempre me viene el recuerdo que una vez estábamos viendo un partido de La Garra y en un momento el comentarista empieza a hablar de las nenas que quieren participar de la selección mayor en algún momento, y mi mamá me miró y yo dije que quería ser una de esas. Ahora de repente ya estoy en La Garrita, obviamente que hubo un esfuerzo y todo, pero súper contenta también de estar cumpliendo mis sueños”, recordó.
El esfuerzo familiar
López también destacó el gran acompañamiento de su familia que la motiva todos los días a seguir con este desafío de seguir creciendo en el handball, pero lo que nadie ve es el gran esfuerzo económico que hay detrás de la formación de un deportista.
Ella tiene una hermana mayor en la universidad y su hermano mellizo también está en Buenos Aires. Todos los gastos de vivienda, alimentación, ropa para entrenar y zapatillas, son costeados por sus padres. Muchas veces se hace muy difícil regresar a Montecarlo porque no cuentan con ese apoyo necesario.
“Lo tomo como un trabajo pero es demasiado tiempo y no hay remuneraciones, solamente por pasión y el acompañamiento de tu familia”.
“No es solamente ir o viajar hasta ciertos lugares, sino que también es lo mínimo como la ropa, las zapatillas, la pelota para entrenar. Estuvimos hablando muchísimo con mi mamá del tema de ver algún sponsor y que estaría buenísimo que a nivel nacional también se fomente un poquito más el tema de los auspiciantes y cómo conseguirlos, porque son demasiados gastos y sería interesante tener algún apoyo además del familiar”.
“Lo único que cubre la Selección son los viajes y después moverme allá a Buenos Aires también es carísimo; pagar la sube del colectivo, todo es muy caro. No vendría mal contar con algún sponsor. Para muchas cosas también la comunidad de Montecarlo colaboró muchísimo y estoy muy agradecida, porque solo no se puede”, cerró Mara