Con el cierre del período de conciliación obligatoria, el conflicto entre los controladores aéreos y la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) volvió a escalar. El gremio Atepsa anunció que retomará medidas de fuerza a partir de febrero, en plena temporada alta de vuelos. La falta de acuerdo y las acusaciones cruzadas reavivan un frente sensible para el sistema aeronáutico. El impacto potencial preocupa a autoridades, aerolíneas y pasajeros.
Vencida la prórroga de la conciliación obligatoria, los controladores aéreos quedaron habilitados para retomar medidas de fuerza a partir de febrero. El lunes finalizó el período de “paz” entre la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) y la Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (Atepsa), el gremio que nuclea a los trabajadores del sector, sin que se alcanzara un acuerdo entre las partes.
Tras el vencimiento de la conciliación que había disuelto las medidas de fuerza propuestas por Atepsa en la previa de las fiestas, y ante la ausencia de entendimientos con EANA, el sindicato anunció que retomará su cronograma de paros en los aeropuertos del país. La discusión, que lleva varios meses de tensiones, asambleas, paros e incluso denuncias judiciales, no se limita al plano salarial, sino que incluye cuestionamientos por el presunto incumplimiento del Convenio Colectivo de Trabajo y otras críticas a la gestión de la empresa estatal.