El riesgo país cortó este martes una racha de seis bajas consecutivas y registró un leve repunte, aunque se mantuvo por debajo de los 500 puntos básicos, mientras que los ADRs argentinos cerraron con mayoría de caídas en Wall Street y el mercado accionario local mostró un desempeño negativo. En una jornada de balances mixtos, los bonos soberanos operaron de manera dispar y el S&P Merval en dólares anotó su peor baja diaria en más de dos semanas, en un contexto de toma de ganancias tras el fuerte rally previo.
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La rueda dejó señales de cautela entre los inversores, aunque persiste una mejora en la percepción sobre la Argentina, apalancada en la acumulación de reservas del Banco Central y en las expectativas de reformas estructurales impulsadas por el Gobierno.
Riesgo país y bonos soberanos
El riesgo país frenó una racha de seis bajas al hilo y aumentó 1,7% hasta los 492 puntos básicos, luego de haber tocado un mínimo en casi ocho años. A pesar del rebote, el indicador se mantuvo por debajo del umbral de los 500 puntos y muy por debajo del promedio regional, que se ubica en torno a las 250 unidades.
En el mercado de renta fija, los bonos soberanos en dólares mostraron un comportamiento dispar. Las principales bajas correspondieron al Bonar 2029 (-0,7%) y al Global 2030 (-0,3%), mientras que las subas fueron encabezadas por el Global 2046 (+1%).
La percepción inversora viene mejorando desde octubre, cuando el Gobierno logró un inesperado triunfo en las elecciones de medio término, lo que le otorgó una cantidad considerable de legisladores para avanzar con leyes clave orientadas a la desregulación de la economía.
“Con la caída del riesgo se logra hacer bajar la tasa de interés real y se disminuyen los costos en general, de ahí la importancia del tema”, explicó Germán Ledinich, analista de Bull Market Brokers.
En el mercado se ilusionan con que la administración del presidente Javier Milei aproveche este escenario para intentar refinanciar deuda en el mercado externo, una posibilidad que permanece vedada para la Argentina desde 2018.
Otro factor que los inversores consideran positivo es la compra sostenida de divisas por parte del Banco Central (BCRA). En enero, la entidad acumuló u$s1.084 millones, tras adquirir u$s33 millones en la última rueda.
S&P Merval y ADRs
En este contexto, el S&P Merval cayó 0,6% hasta los 3.211.242,22 puntos, mientras que medido en dólares retrocedió 1,3% hasta los 2.129 puntos, registrando su caída diaria más pronunciada en más de dos semanas.
Entre las acciones líderes, las mayores pérdidas fueron para Comercial del Plata (-3,3%), BBVA (-2,9%) y Metrogas (-2,7%). En contrapartida, se destacaron las subas de Telecom (+3%), Transener (+2,2%) e YPF (+1,6%).
En Wall Street, los ADRs argentinos operaron mayoritariamente en baja. Las caídas más relevantes fueron las de Edenor (-2,6%), Central Puerto (-2,2%) y Banco Macro (-2%).
Un caso aparte fue el de Bioceres, cuyos papeles se desplomaron cerca de 11% en Wall Street, marcando un mínimo histórico al cerrar en u$s1. El derrumbe estuvo vinculado al impacto que generó en el mercado la pérdida de control de los activos de ProFarm Group en Estados Unidos. En las últimas horas, un grupo de acreedores avanzó con la ejecución judicial de subsidiarias vinculadas a la unidad tecnológica, tras un fallo adverso de la Corte de Nueva York que, si bien fue apelado por la compañía, habilitó restricciones sobre activos dados en garantía y profundizó la incertidumbre sobre su situación financiera y societaria.
La empresa que dio origen al grupo biotecnológico fundado en Rosario resolvió hace tres semanas presentarse en concurso preventivo de acreedores, luego de no haber logrado un acuerdo tras el default declarado en junio de 2025. La decisión fue adoptada por su directorio el 16 de diciembre pasado y quedó reflejada en la documentación presentada ante la Securities and Exchange Commission (SEC) de Estados Unidos.
Licitación del Tesoro y bonos en pesos
A un día del cierre de las carteras de enero, la demanda por títulos públicos en pesos volvió a ratificarse en la última licitación de deuda del Tesoro. El resultado mostró una renovación cercana al 125%, aunque con tasas elevadas, que alcanzaron el 42,41% en el tramo más corto, y con un volumen importante concentrado en vencimientos de marzo próximo.
El nivel de colocación superó holgadamente los vencimientos del último tramo del mes y sorprendió al mercado, ya que si bien se esperaba una renovación cercana al 100%, el resultado fue significativamente más alto de lo previsto.