El conflicto empezó a partir de las reiteradas ausencias del delantero de 41 años en los compromisos recientes, lo que alimentó las especulaciones sobre una posible salida anticipada, pese a que su contrato con el club se extiende hasta junio de 2027.
Ronaldo encontró una forma de manifestar su disconformidad sin hacer declaraciones públicas: no jugar. Así lo hizo en el 1-0 ante Al Riyadh, disputado el 2 de febrero, y el triunfo del viernes por 2-0 frente a Al Ittihad.

Ante la situación, la Saudi Pro League explicó el funcionamiento interno del torneo y remarcó que cada institución opera de manera autónoma, con sus propias autoridades, directivos y responsables deportivos, todos bajo un mismo marco financiero destinado a garantizar la sustentabilidad y el equilibrio competitivo.