En medio de una fuerte polémica institucional e histórica, el presidente Javier Milei encabezó este sábado en San Lorenzo el acto de traslado del sable corvo del general José de San Martín, donde defendió la decisión del Gobierno y afirmó que “nuestra tarea es poner las cosas en su lugar”, al reivindicar el valor simbólico del arma del Libertador.
El presidente Javier Milei participó este sábado de la ceremonia de traslado del sable corvo del general José de San Martín, realizada en la localidad santafesina de San Lorenzo, en el parque histórico Campo de Gloria. El acto comenzó poco antes de las 19 y contó con la presencia del gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y del intendente local, Leonardo Raimundo.
La actividad se desarrolló en medio de la controversia generada por el retiro del sable del Museo Histórico Nacional, ubicado en el Parque Lezama de la Ciudad de Buenos Aires. Durante su discurso, Milei defendió la medida y destacó el significado histórico y simbólico del arma del Libertador.
“La actitud libertadora debe regirnos hoy y siempre”, expresó el Presidente, al tiempo que celebró el regreso del sable corvo a Santa Fe. En ese sentido, afirmó que “representa el valor de la libertad” y subrayó: “No es un objeto histórico más ni una pieza de exhibición: es el símbolo material más importante de la historia argentina”.
Milei sostuvo que la decisión del Gobierno se inscribe en una visión de reivindicación histórica y soberanía nacional. “Nuestra tarea es poner las cosas en su lugar”, aseguró, y añadió: “Tenemos la certeza de que somos un país soberano. Tenemos la misión de llevar la libertad al continente”.
En otro tramo de su mensaje, el jefe de Estado señaló que “honrar a San Martín es lograr que nuestra nación sea grande” y valoró especialmente el rol del Regimiento de Granaderos a Caballo, institución creada por el propio prócer y que será la nueva depositaria del sable corvo. El acto concluyó con un enfático “Viva la Patria” pronunciado por el Presidente.
El operativo de traslado comenzó a las 8.45, cuando se realizó el retiro del sable corvo del general San Martín del Museo Histórico Nacional. En ese espacio quedará expuesta una réplica del arma, mientras que la original será trasladada al Regimiento de Granaderos a Caballo.
El sable corvo fue donado al Museo Histórico Nacional en 1896 por voluntad de Manuela Rosas y llegó finalmente a la institución cultural en 1898. A lo largo de su historia, el arma fue robada en dos oportunidades, en 1963 y 1965, por miembros de la Resistencia Peronista, episodios que marcaron uno de los capítulos más controvertidos de su custodia.