La secuencia, que fue filmada por un transportista que circulaba por el carril contrario, dejó imágenes impactantes: autos en llamas, el blindado completamente destruido y una densa columna de humo cubriendo la autopista.
Todo ocurrió a plena luz del día, cuando los delincuentes interceptaron a los dos camiones de caudales haciéndose pasar por policías, usando autos con luces azules intermitentes. En cuestión de segundos, embistieron e incendiaron una camioneta y un camión para bloquear el paso y aislar a los blindados.
Luego, varios miembros del comando bajaron armados con metralletas, atacaron a balazos uno de los vehículos y volaron las puertas con explosivos. El hecho dejó atrapados a decenas de automovilistas, que quedaron en medio del fuego cruzado y el caos total.