La reconstrucción de los hechos permitió determinar que el responsable del feminicidio fue su expareja, Darren Hall. Ambos mantenían una relación intermitente y conflictiva desde el año 2011, marcada por rupturas y reconciliaciones.
Sin embargo, en junio de 2023, Sarah decidió poner un punto final definitivo a la convivencia, exigiendo que Hall abandonara su hogar y entregara las llaves.
Lejos de aceptar la decisión, el hombre ingresó a la vivienda de la calle Norman utilizando una llave que se había negado a devolver