En una noche cargada de emoción y reconocimiento, Marcelo Gallardo recibió un multitudinario homenaje en el estadio Monumental en su último partido como entrenador de River Plate, donde más de 80.000 hinchas lo despidieron con aplausos, cánticos y banderas, en medio de un clima atravesado por la gratitud y la autocrítica.
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El ingreso de Marcelo Gallardo al campo de juego del estadio Monumental este jueves no fue uno más. Se trató de su último partido como entrenador de River Plate, luego de haber presentado su renuncia a comienzos de la semana. En el duelo ante Banfield, correspondiente a la séptima fecha del Torneo Apertura, el Muñeco fue recibido por más de 80.000 hinchas que colmaron las tribunas para brindarle una despedida emotiva en su segunda etapa al frente del club.
La llegada de Gallardo a las entrañas del estadio de Núñez estuvo acompañada por un gesto institucional especial. Las gigantografías electrónicas ubicadas en el anillo interno del Monumental, que habitualmente muestran imágenes de los futbolistas, exhibieron distintas postales de sus dos ciclos como director técnico del Millonario, evocando los momentos más destacados de su trayectoria.
El reconocimiento también se hizo sentir desde las tribunas. Durante la lectura de la formación titular, su nombre fue acompañado por un aplauso unánime y el clásico cántico “Muñeco, Muñeco…”. A lo largo del estadio se desplegaron varias banderas en su homenaje, aunque una en particular se destacó desde el ingreso de los hinchas al recinto: “Que la noticia no tape la historia. Gracias eternas Muñeco y cuerpo técnico”, rezaba el mensaje.
Uno de los momentos más conmovedores se vivió cuando los equipos salieron al terreno de juego, minutos antes del inicio del encuentro. El histórico canto “Muñeco, Muñeco…” volvió a rugir en todo el estadio. Como es habitual, Gallardo salió del banco de suplentes, levantó un brazo para saludar a los hinchas y se llevó la otra mano al pecho. Visiblemente emocionado, el entrenador también realizó un gesto de disculpas hacia el público, juntando las manos en señal de perdón.

El clima, sin embargo, fue diferente para los futbolistas. A diferencia del habitual “River, mi buen amigo” que suele escucharse en la salida del equipo, esta vez sonó el canto con la frase “Al jugador, que deje la vida por estos colores”. Minutos más tarde, tras el homenaje a Gallardo, se oyó el tradicional “Jugadores…”, marcando el descontento con el rendimiento del plantel.
Gallardo había confirmado su alejamiento del club en la noche del lunes, a través de un mensaje difundido en las redes sociales de River Plate. “Este es un mensaje para todos los hinchas de River, intentaré ser breve para que no me embarguen la emoción y el dolor que significa anunciar que el jueves será mi último partido. Solamente palabras de agradecimiento, principalmente a este enorme club, a su gente por su amor incondicional en todos estos años, incluso en los momentos más delicados, como este, cuando las cosas no salieron como proyectamos que salgan”, expresó.
Los primeros indicios de su salida se habían dado el día previo, en el estadio José Amalfitani, cuando decidió no asistir a la conferencia de prensa posterior a la derrota frente a Vélez para tomarse unas horas de reflexión. “No veo respuestas”, le confió a su entorno tras la caída en Liniers. Desde su regreso, Gallardo había contado con una inversión superior a los 85 millones de dólares, pero no logró construir un equipo a la altura de su exitoso primer ciclo.
La falta de referentes como Enzo Pérez y Leonardo Ponzio se sintió en el vestuario. “Puede ser generacional. Pero hoy no hay uno que entre pateando las puertas en el vestuario”, relató una persona cercana a la delegación a Infobae. Pese a las constantes pruebas con jugadores de distintos perfiles —desde campeones del mundo y futbolistas experimentados hasta juveniles—, el funcionamiento no se modificó y el propio entrenador entendió que era momento de cerrar su segundo paso.
El técnico más ganador en la historia de River, con 14 títulos, no consiguió levantar ninguno de los ocho trofeos en disputa desde su regreso en agosto de 2024 hasta fines de 2025. Se despidió en pleno Torneo Apertura 2026 y con el equipo clasificado a los 16avos de final de la Copa Argentina, tras una sufrida victoria ante Ciudad de Bolívar. En la previa a este encuentro, acumulaba 37 victorias, 27 empates y 21 derrotas en 85 partidos.
Aunque aún no se marchó oficialmente del club, el nombre de Gallardo ya aparece en el radar del Vasco da Gama de Brasil para reemplazar a Fernando Diniz, según informó O Globo. Resta saber si el entrenador de 50 años optará por una pausa o buscará una revancha inmediata.
En paralelo, comenzaron a circular nombres para sucederlo. Ramón Díaz, Santiago Solari, Hernán Crespo y Pablo Aimar fueron mencionados, aunque el que tomó mayor fuerza es Eduardo Coudet, ex jugador del club y actual entrenador del Deportivo Alavés de España. El Chacho cuenta con consenso entre los hinchas y es el principal apuntado por la dirigencia encabezada por Stefano Di Carlo. Si bien habría un acuerdo de palabra con su entorno, desde el club aclararon que los pasos formales se darán recién el viernes, por respeto al ciclo de Gallardo.
No obstante, Coudet negó contactos con River en la conferencia de prensa previa al partido de este viernes ante Levante, desde las 17:00 (hora argentina), por la fecha 26 de La Liga. “Nadie se ha comunicado conmigo ni con mi representante. Es un orgullo que me pongan en la lista de candidatos”, aseguró. El encuentro será clave, ya que Levante ocupa puestos de descenso y el Alavés se encuentra a tres puntos de la zona roja.