Reforma laboral para empleadas domésticas: nuevos cambios en la contratación y formalización del trabajo

Dia uno
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La reforma laboral aprobada por el Senado incorporó modificaciones específicas en el régimen de trabajo en casas particulares. Aunque no alteró la estructura general del sistema, sí introdujo ajustes en la etapa inicial del vínculo y en los mecanismos de formalización administrativa.

El cambio más relevante es la extensión del período de prueba, que ahora podrá alcanzar hasta seis meses, según la modalidad de contratación. Durante ese plazo, el empleador podrá finalizar la relación sin abonar indemnización por antigüedad, aunque deberá cumplir con el pago de salarios y aportes correspondientes mientras dure el vínculo. La ampliación implica una mayor flexibilidad inicial para el empleador y un período más prolongado sin estabilidad plena para la trabajadora.

En el plano administrativo, la reforma reconoció formalmente la transferencia bancaria como comprobante válido de pago salarial, lo que convierte la acreditación en cuenta en prueba suficiente del cumplimiento de la obligación. Además, se habilitó la emisión de recibos electrónicos, con el objetivo de agilizar la registración y mejorar la trazabilidad de los pagos.

Otro de los puntos modificados tiene que ver con la provisión de indumentaria. Si bien continúa siendo obligación del empleador suministrar ropa de trabajo cuando corresponda, ahora podrá reemplazarse por una compensación económica acordada entre las partes, que tendrá carácter no remunerativo y no se integrará al salario básico.

También se establecieron nuevas pautas para la actualización de indemnizaciones y créditos laborales en caso de litigios. A partir de ahora, esos montos se regirán por los criterios previstos en el régimen general de la Ley de Contrato de Trabajo, unificando así parámetros de cálculo e intereses y buscando mayor previsibilidad en un contexto de alta inflación.

Lo que permanece sin cambios

La reforma no modificó los aspectos estructurales del régimen especial. Se mantienen:

  • La jornada máxima de ocho horas diarias o 48 semanales para trabajadoras con retiro.
  • El descanso semanal obligatorio.
  • Las licencias por maternidad conforme a la normativa específica.
  • La indemnización por antigüedad una vez superado el período de prueba.
  • El rol de la Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares como organismo encargado de fijar salarios.

Aumento salarial y bonos extraordinarios

En paralelo a los cambios legales, la Comisión acordó una actualización de haberes del 3% para febrero y marzo de 2026, distribuida en dos tramos de 1,5% cada uno, aplicable a todas las categorías del sector.

Además, se dispusieron sumas no remunerativas por única vez, según la carga horaria semanal:

  • $8.000 para menos de 12 horas semanales.
  • $11.500 para jornadas de entre 12 y 16 horas.
  • $20.000 para más de 16 horas semanales.

Estos montos no se incorporan al salario básico ni se computan para aguinaldo, vacaciones o aportes previsionales.

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