En el inicio de la pelea, Ailín se vio superada en el primer round, donde no pudo hacer su trabajo, pero en el segundo y en el tercer round se impuso con claridad a través de su lucha y capacidad a ras de lona.
Lejos de la espectacularidad que acostumbra en sus combates, Pérez supo imponerse en un contexto adverso y aseguró la victoria a pura técnica, un ámbito que domina casi a la perfección.