Desde que los padres se separaron, el nene vivía con su papá. El hombre conoció a una nueva mujer, se casó y el menor volvió a vivir con su mamá. Cuando ella entró a la cuenta bancaria a nombre de Xiaohui, alertó que estaba en cero y descubrió que su ex había usado la plata de su hijo para los gastos de su boda.

Inmediatamente acudió a la Justicia para obligarlo a devolver el dinero. La Justicia consideró que el padre había utilizado el dinero de forma indebida. La decidió se basó en el nuevo código civil chino, que protege los ahorros de los niños por sobre la voluntad de sus cuidadores.