El Brent retrocedió un 6,3% hasta los 97,90 dólares, mientras que el WTI cayó un 5,2% y se ubicó en 87,52 dólares, en una reacción inmediata de los mercados ante la expectativa de una desescalada.

Un mercado atado a la geopolítica y a señales volátiles
El movimiento vuelve a poner en evidencia la dependencia del mercado energético de la dinámica geopolítica. En pocas horas, el escenario pasó de la cautela por la escalada militar a una recomposición de expectativas basada en señales aún incipientes.