Según la oficina del primer ministro Benjamin Netanyahu, las autoridades estaban preocupadas “por su seguridad”.
El hecho fue condenado por Italia, Francia y España, cuyo presidente, Pedro Sánchez, calificó la medida como un ataque a “la libertad religiosa”.
El Domingo de Ramos, que abre la Semana Santa, conmemora la última entrada de Cristo en Jerusalén, donde fue recibido triunfalmente por una multitud jubilosa pocos días antes de su crucifixión y de su resurrección el Domingo de Pascua, según los Evangelios.
El Patriarcado Latino ya había anunciado que cancelaba la procesión tradicional del Domingo de Ramos, que normalmente parte del Monte de los Olivos hacia Jerusalén y atrae cada año a miles de fieles.
“Por primera vez en siglos”
El Patriarcado Latino, una diócesis católica con fieles en Israel, territorios palestinos, Jordania y Chipre, informó que la policía impidió a Pizzaballa y al custodio entrar a la iglesia del Santo Sepulcro cuando se dirigían a celebrar la misa