Horas después, mientras los equipos especializados trabajaban en el lugar, encontraron una bolsa de basura negra. En su interior había restos humanos.
Dos días más tarde se confirmó lo peor: el cuerpo era el de Nubia Barahona, la hermana melliza del nene que había sido rescatado con vida. Su cadáver estaba en avanzado estado de descomposición y había sido cubierto con productos químicos, lo que dificultó su identificación.