“¡Escuchá! ¡Escuchá el vestuario!“, dijo con la mano levantada mientras los futbolistas celebraban en la intimidad del vestidor.
Luego, Úbeda resaltó la unión que hay en el grupo y lo marcó como un factor para los buenos resultados que está teniendo el club de la Ribera, sobre todo después de ganar el Superclásico.
“Es imprescindible que las relaciones humanas fluyan de la manera en la que lo están haciendo los chicos, eso ayuda. Así alguno se enoje si tiene que salir y entrar otro, entienden que el compañero que entra intenta hacerlo mejor. Siempre hablando con franqueza. Hay buenos líderes que ayudan a que todo fluya como tiene que ser”.