El Gobierno de Javier Milei acelera su plan de privatizaciones y espera recaudar US$2000 millones antes de fin de año. Tras recibir ofertas por Citelec, la controlante de Transener, el Ejecutivo avanza en las licitaciones de Aysa y el Belgrano Cargas, y prioriza la desinversión en activos energéticos de Enarsa.
El Gobierno nacional intensificó su plan de privatizaciones, y busca concretar la venta de acciones o la concesión de casi una decena de empresas estatales. El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó que la desinversión de esos activos permitirá recaudar US$2000 millones hasta fin de año.
El funcionario apuesta a que el retiro del Estado del control de estas compañías, bajo el amparo de la Ley Bases, sea clave para dar certidumbre a los inversores sobre el pago de la deuda. Además, espera que la medida contribuya a reducir el riesgo país, que aún no logra perforar los 500 puntos. Otras fuentes de dólares, como las exportaciones del sector agropecuario, la energía y la minería, también resultan fundamentales para el Gobierno.
Caputo afirmó en el Congreso Económico Argentino que “el optimismo está fundado en datos” al referirse a las cifras proyectadas por las privatizaciones. Manuel Adorni, jefe de Gabinete, ratificó esta idea en su informe ante el Congreso. El funcionario detalló los procesos en marcha y las etapas de cada privatización, y dejó en claro que el Ejecutivo no descartó la intención de desprenderse de Aerolíneas Argentinas, ya que un decreto de 2024 la incluyó como privatizable. Adorni adelantó que el Gobierno trabaja en un decreto para destinar el 10% de lo recaudado por las privatizaciones y venta de inmuebles estatales a inversiones en defensa.
Avances en el plan
El plan de desinversión estatal de Javier Milei comenzó con la idea de privatizar 41 empresas, pero la Ley Bases de julio de 2025 solo habilitó 8. De ese total, solo queda pendiente iniciar el proceso de privatización de Trenes Argentinos, que brinda servicio de pasajeros en las líneas ferroviarias del AMBA. El Gobierno lanzó la emergencia ferroviaria y se concentra en obras prioritarias para garantizar la seguridad del servicio. Además, achica la planta de personal y busca hacer más atractiva a la firma para posibles inversores.
Durante la última semana de abril, el plan de privatizaciones logró tres avances importantes. Por un lado, el Gobierno dio pasos administrativos para llegar a las licitaciones de Aysa y el tren Belgrano Cargas. También recibió tres ofertas que totalizaron casi US$890 millones por las acciones que el Estado posee en Citelec, la controlante de Transener, las mayores transportistas eléctricas del país.