Mientras suma resultados y consolida su lugar en la escudería francesa, Colapinto empieza a demostrar que no solo se adapta a la Fórmula 1: también se convierte en una pieza cada vez más importante dentro de Alpine. “Los cambios hicieron una diferencia en el auto. Estoy siendo más competitivo. No paramos, no paramos”, afirmó.
El gran presente de Franco Colapinto sigue dando que hablar en la Fórmula 1. Este domingo, el argentino terminó sexto en el Gran Premio de Canadá y aportó otros ocho puntos para Alpine, que también celebró el octavo puesto de Pierre Gasly para cerrar una jornada ideal en Montreal.
Con este resultado, el piloto de Pilar llegó a 15 unidades en el campeonato y quedó a apenas un punto de meterse en el top 10 de la clasificación general, en una temporada donde cada vez gana más protagonismo dentro del equipo francés.
Tras la carrera, Colapinto reveló que no todo fue sencillo. Luego de pasar por boxes, sufrió un toque contra el muro que dañó parte del auto y condicionó el resto de la competencia. “Toqué un poco de agua, hice aquaplaning y le pegué fuerte con la parte izquierda”, explicó. El impacto afectó la suspensión trasera y lo obligó a administrar el ritmo hasta el final para evitar una rotura mayor.
A pesar del inconveniente, el argentino destacó el resultado conseguido por Alpine y valoró el trabajo colectivo del equipo. “Nos llevamos los puntos, doble puntuación otra vez. Sexto y octavo es muy bueno”, afirmó, todavía con la adrenalina de la carrera.
El crecimiento del pilarense también se refleja en la confianza que muestra arriba del auto. Según contó, el punto de inflexión llegó a partir de las mejoras introducidas por Alpine desde el GP de Miami. “Los cambios hicieron una diferencia en el auto. Estoy siendo más competitivo. No paramos, no paramos”, lanzó, en una frase que rápidamente resumió el gran momento que atraviesa.