La participación de los equipos argentinos en la Copa Sudamericana dejó un balance muy pobre y expuso un flojo nivel internacional. Hasta el momento, solamente River consiguió asegurarse un lugar en la próxima ronda, mientras que Tigre todavía tiene posibilidades de avanzar si logra ganar en la última fecha. El resto de los representantes nacionales quedaron eliminados en la fase de grupos.
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La gran decepción fue Racing. La Academia llegaba al certamen con expectativas altas luego de haber conquistado la Sudamericana en 2024 y alcanzar las semifinales de la última Copa Libertadores. Sin embargo, su campaña estuvo lejos de lo esperado y quedó eliminada tras empatar 2-2 frente a Caracas en Avellaneda, resultado que lo dejó sin posibilidades antes del cierre del grupo.
San Lorenzo también protagonizó una eliminación inesperada. Después de conseguir un empate importante ante Santos en Brasil, dependía de sí mismo para clasificar, pero cayó como local frente a Deportivo Recoleta y se despidió del torneo ante un rival paraguayo que terminó dando el golpe en el grupo.
Barracas Central y Deportivo Riestra, por su parte, tampoco lograron hacer pie en sus primeras experiencias internacionales. El Guapo llegó a la última jornada sin chances de avanzar y todavía busca su primer triunfo en el certamen, mientras que el Malevo cerró su participación con apenas una victoria.
En contraste, River afrontará su último compromiso de la fase de grupos con la clasificación asegurada y con el objetivo de quedarse con el primer puesto de la zona para avanzar directamente a octavos de final. Tigre, en tanto, necesita ganar su partido y esperar otros resultados para seguir con vida en la competencia.
A ellos podría sumarse Lanús, que continuará en la Sudamericana tras finalizar tercero en su grupo de la Copa Libertadores. Incluso, otros equipos argentinos podrían correr la misma suerte dependiendo de cómo terminen sus respectivas zonas.
Más allá de algunos casos puntuales, el torneo dejó en evidencia un rendimiento preocupante de los clubes argentinos a nivel continental. Varias eliminaciones se dieron frente a equipos con menor jerarquía y menos recursos, lo que obliga a una fuerte autocrítica de cara a las próximas ediciones.