La muerte de Indio Solari conmocionó al mundo de la música argentina. El histórico líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota falleció durante la madrugada del viernes en su residencia de Parque Leloir, donde pasó sus últimas horas acompañado por su familia y su círculo más cercano.
Según trascendió, la noche previa compartió una cena junto a sus seres queridos y colaboradores de confianza. Luego continuó con una rutina que mantenía desde hacía años: pasar tiempo en una pileta terapéutica ubicada en su vivienda, un espacio que utilizaba para aliviar los dolores provocados por el Parkinson que padecía desde hacía tiempo.
Fuentes cercanas indicaron que el músico solía desarrollar gran parte de sus actividades durante la noche. Leer, escribir, escuchar música y revisar composiciones formaban parte de hábitos que mantuvo hasta sus últimos días.
A la mañana siguiente, una empleada de la casa comenzó a buscarlo al no encontrarlo en el interior de la vivienda. Ante la sospecha de que podía estar en la piscina, se dirigió al sector y lo encontró flotando boca abajo. De inmediato dio aviso a la esposa del artista y, con ayuda de otra persona, lograron sacar el cuerpo del agua mientras solicitaban asistencia médica.
Pese a la rápida llegada de una ambulancia y los intentos de reanimación, los profesionales constataron que Solari ya había fallecido.
La autopsia confirmó que la causa de muerte fue un accidente cerebrovascular (ACV) sufrido mientras se encontraba en la pileta. El informe forense determinó además que no tenía agua en los pulmones, descartando la posibilidad de ahogamiento y señalando que el deceso habría sido prácticamente inmediato.
El caso quedó bajo investigación de la fiscalía de Ituzaingó, que inició las actuaciones correspondientes para descartar cualquier circunstancia ajena a una muerte natural.