El nuevo gobierno del Perú asumirá el 28 de julio próximo bajo el desafío de lograr gobernabilidad en un país de enorme inestabilidad política y combatir la inseguridad creciente bajo la amenaza del crimen organizado.
Mientras se aguardan los resultados oficiales del balotaje de este domingo, los candidatos Keiko Fujimori (derecha) y Roberto Sánchez (izquierda), tienen desafíos comunes, aunque con distinto peso politico a la hora de intentar resolverlos