Acorralado por la asfixiante presión de Donald Trump y con un país virtualmente paralizado, el Partido Comunista de Cuba (PCC) debate desde este miércoles un paquete de reformas económicas que podría dar un viraje histórico al férreo modelo cubano centralizado.
El Partido (único legalizado en la isla) convocó a un plenario extraordinario para debatir un plan propuesto por el presidente Miguel Díaz-Canel y respaldado por un grupo de expertos conformado por economistas habitualmente críticos del rumbo de una economía devastada por el bloqueo petrolero estadounidense y décadas de centralización estatal.