Mientras Hernán Gil sigue recuperándose en el hospital tras ser rescatado en La Guaira, contó parte de lo que vivió durante más de 100 horas. “Estaba en una esquina y cada vez que trabajaban los rescatistas, la pared cedía y me presionaba mucho”, recordó.
El vigilante de 44 años pasó ocho días atrapado bajo los escombros después de que dos devastadores terremotos derrumbaran la garita donde trabajaba como vigilante.