En medio de la creciente crisis institucional que atraviesa el fútbol mundial, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, defendió públicamente el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), la nueva estructura comercial con la que busca potenciar los ingresos de la entidad y aumentar la financiación para las federaciones miembro. La explicación fue difundida mediante un video antes de que UEFA y Concacaf rechazaran la iniciativa, que contempla la incorporación de inversores privados a una nueva filial encargada de gestionar los derechos comerciales y los principales torneos del organismo.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, presentó oficialmente los alcances del FIFA Forward Enterprise (FFE), el proyecto con el que el organismo pretende reorganizar la explotación comercial de sus principales competiciones y aumentar significativamente los recursos destinados a las 211 federaciones afiliadas. La explicación fue difundida a través de un video publicado el miércoles 29 de julio, pocas horas antes de que la UEFA iniciara un fuerte rechazo a la iniciativa, postura a la que posteriormente se sumó la Concacaf.
La propuesta, que abrió una profunda crisis en el fútbol mundial, contempla la creación de una nueva filial que administrará los derechos comerciales y la organización de los torneos de la FIFA, mientras que la gobernanza, la regulación y el desarrollo del fútbol permanecerán bajo la órbita de la entidad madre.
«Es una oportunidad que las federaciones miembro de la FIFA decidirán democráticamente. El fútbol es el deporte más popular del mundo. Eso lo ha convertido en un valor comercial extraordinario. Queremos que continúe, porque eleva a todo el fútbol. Nuestro trabajo es asegurarnos que todo el mundo crezca. Nuestro deporte tiene un gran valor comercial que no hemos aprovechado y, para explotarlo, necesitamos una estrategia empresarial centrada y dedicada», expresó Infantino al iniciar su exposición.
El dirigente explicó que el objetivo de FIFA Forward Enterprise es concentrar todas las operaciones comerciales y de eventos en una sola empresa para incrementar su valor económico y redistribuir esos ingresos entre las asociaciones miembro.
«Una nueva filial cuyo trabajo es hacer crecer el valor y redirigirlo de vuelta a ustedes, las federaciones miembro de la FIFA. El principio es muy simple: consolidaremos nuestras operaciones comerciales y de eventos en una sola filial —FIFA Forward Enterprise—, permaneciendo la regulación, el desarrollo y la gobernanza del fútbol a cargo de la FIFA», sostuvo.
Para respaldar la iniciativa, Infantino señaló que otras grandes organizaciones deportivas y algunas de las principales ligas de fútbol de Europa ya adoptaron modelos similares con resultados exitosos.
«Para optimizar la estructura financiera de esta inversión y generar aún más valor, incorporaremos a esta nueva filial a un número reducido de socios a largo plazo, a cambio de una participación minoritaria en ella. Serán socios a largo plazo y, para que quede muy claro, cada beneficio que genere FIFA Forward Enterprise se reinvertirá de vuelta en el fútbol», afirmó.
Uno de los principales argumentos del presidente de la FIFA fue el incremento de los fondos destinados a las federaciones nacionales.
«Para empezar, la financiación a través del programa aumentará significativamente para cada federación miembro de la FIFA de los 8 millones de dólares que reciben hoy, a los 20 millones de dólares que recibirán de inmediato para el nuevo ciclo que comienza el 1 de enero de 2027. Esto representa un aumento del 150% de este ciclo al siguiente, y seguirá creciendo en cada ciclo: garantizado», destacó.
Infantino recordó además que antes de su llegada a la presidencia de la FIFA las asociaciones recibían apenas 250.000 dólares anuales.
«Invertir hoy trae resultados mañana. La FIFA ha invertido en el fútbol en rincones del mundo, que todos los demás ignoraban. Todo esto se logrará sin ningún cambio en cómo el fútbol se gobierna o se gestiona. La FIFA siempre conservará la participación mayoritaria y la mayoría en la nueva entidad», aseguró.
También remarcó que «la mayoría del Consejo de administración continuará teniendo plena autoridad sobre todas las decisiones regulatorias y deportivas», y añadió que «los estatutos de la FIFA no se cambiarán y todos los beneficios netos se reinvertirán de vuelta en el fútbol. Este es un gran paso adelante para la FIFA, para nuestras federaciones miembros, y para el fútbol mundial. No tenemos miedo a los grandes pasos».
El presidente explicó además que, por primera vez, la FIFA tendría participación directa en una empresa dedicada exclusivamente a comercializar y organizar sus competencias.
«Por primera vez en la historia, la FIFA será propietaria de una participación en una entidad dedicada a comercializar y organizar nuestros eventos. J.P. Morgan estima que el valor total de la FIFA Forward Enterprise asciende actualmente a 20 mil millones de dólares. Lo que nos permite liberar cientos de millones más para financiar el desarrollo de cada federación en los próximos años. Queremos que el fútbol crezca de manera inclusiva para que cada país, grande o pequeño, participe de ello. Y cada federación miembro de la FIFA pueda decidir por sí misma qué es lo mejor para el fútbol en su país. El objetivo es simple: la misma oportunidad de jugar y progresar, dondequiera que se encuentre el talento», señaló.
Respecto del mecanismo de aprobación, Infantino insistió en que el proyecto únicamente avanzará si obtiene el respaldo mayoritario de las asociaciones miembro.
«Mi trabajo como presidente es crear las condiciones para que el fútbol prospere en todo el mundo y construir un valor que sea compartido y duradero. Con este objetivo, hemos trabajado con la administración de la FIFA para llevar esta oportunidad a todos, sin que nadie quede fuera. Sin embargo, las decisiones les corresponden a ustedes (las federaciones): es su decisión aceptarla o no. En consonancia con nuestros principios democráticos, esto avanzará solo si la mayoría de ustedes así lo decide, junto con la aprobación del Consejo de la FIFA», afirmó.
Asimismo, garantizó que, si la iniciativa no prospera, continuará el esquema de financiación actualmente previsto.
«Mi compromiso y mi garantía es cumplirlo en interés de todos. En caso de que ustedes prefieran no aprovechar esta oportunidad y continuar como hasta ahora, por supuesto, continuaremos con la financiación previamente planificada. Aunque no alcance el nivel de esta propuesta, ni de lejos, esto nos permitirá seguir logrando grandes cosas para el fútbol mundial todos juntos. Sin embargo, si prefieren aprovechar esta oportunidad y dar este trascendental paso adelante para invertir en el fútbol mundial, estos niveles de financiación sin precedentes, nuestras interacciones diarias seguirán siendo las mismas», manifestó.
Infantino detalló además las cifras proyectadas para los próximos años.
«Es una decisión importante. A cada federación se le garantizarán 20 millones de dólares, luego 22 millones, luego 24 millones a través del Programa Forward de la FIFA durante los próximos tres ciclos. Y para quienes lo soliciten, sin ninguna obligación, se les concederán ahora otros 20 millones de dólares a través del nuevo programa. Si, en cambio, la mayoría decide que este no es el camino correcto, el Programa Forward de la FIFA continuará exactamente como estaba planificado, con los 10 millones de dólares para las federaciones ya previstos en el próximo ciclo», puntualizó.
Sin embargo, la propuesta generó una fuerte resistencia en Europa. La UEFA calificó el proyecto como una cesión irreversible de las principales competiciones del fútbol y advirtió que ninguna de sus selecciones nacionales participará en torneos organizados por la FIFA mientras la iniciativa permanezca vigente.
«Ninguna selección nacional de la UEFA participará en ninguna competición de la FIFA mientras estas propuestas sigan vigentes», sostuvo la organización presidida por Aleksander Ceferin.
La entidad europea también acusó a la FIFA de imponer un ultimátum a las federaciones nacionales y rechazó la idea de que el proceso sea plenamente democrático.
Según la UEFA, se trata de «un gobierno basado en la intimidación: un acto de coerción indigno de una institución encargada de la gestión del fútbol mundial».
En el mismo comunicado, la confederación advirtió que la incorporación de accionistas externos «cambia para siempre» el fútbol, ya que convierte la rentabilidad comercial en una prioridad permanente y podría condicionar el calendario internacional y el formato de las competiciones en función de los intereses de los inversores.
«La Copa del Mundo no puede considerarse un producto de inversión. Es uno de los mayores legados deportivos del fútbol. Se ha construido a lo largo de generaciones gracias al trabajo de jugadores, selecciones nacionales y aficionados de todos los continentes. Ninguna parte de ella debería entregarse jamás a inversores privados», remarcó la UEFA.
De acuerdo con el diario británico The Times, la propuesta contempla la creación de una empresa que concentraría las principales competiciones masculinas y femeninas de la FIFA, entre ellas la Copa del Mundo y el Mundial de Clubes. Según esa publicación, los inversores podrían adquirir inicialmente entre el 20% y el 30% de las participaciones sobre una valoración estimada en 20.000 millones de dólares.
¿Qué propone el plan FIFA Forward Enterprise (FFE)?
- Crear una nueva empresa (FIFA Forward Enterprise): la FIFA concentraría en una filial todas sus operaciones comerciales y la organización de sus principales torneos.
- Incorporar inversores privados: la nueva empresa vendería una participación minoritaria (entre el 20% y el 30%, según The Times) a socios privados de largo plazo.
- Mantener el control de la FIFA: Infantino aseguró que la FIFA conservará la mayoría accionaria y el control de las decisiones deportivas, regulatorias y de gobernanza.
- Gestionar los principales torneos: la filial administraría los derechos comerciales de competencias como la Copa del Mundo masculina, el Mundial femenino y el Mundial de Clubes.
- Aumentar los ingresos del fútbol: la FIFA sostiene que el objetivo es explotar mejor el valor comercial de sus torneos para generar más recursos.
- Incrementar la financiación a las federaciones: el Programa FIFA Forward pasaría de distribuir USD 8 millones por federación a USD 20 millones desde el ciclo que comenzará el 1 de enero de 2027, con aumentos previstos a USD 22 millones y USD 24 millones en los ciclos siguientes.
- Financiación adicional opcional: las federaciones que lo soliciten podrían recibir otros USD 20 millones a través del nuevo programa, sin obligación de adherirse.
- Valor estimado de la empresa: según J.P. Morgan, FIFA Forward Enterprise tendría una valoración cercana a USD 20.000 millones.
- Aprobación democrática: el proyecto solo avanzará si obtiene el respaldo de la mayoría de las 211 federaciones miembro de la FIFA y la aprobación del Consejo de la FIFA.
¿Por qué genera rechazo?
- UEFA sostiene que implica ceder parte del control comercial de las principales competencias del fútbol a inversores privados.
- Advierte que la rentabilidad podría pasar a condicionar el calendario y el formato de los torneos.
- Considera que el proceso fue presentado sin suficiente debate ni garantías de gobernanza y lo calificó como una forma de presión sobre las federaciones.
- Concacaf también rechazó la iniciativa por considerar que carece de transparencia, de garantías procesales y de una adecuada discusión dentro de los órganos de gobierno de la FIFA.