El viaje tenía un único objetivo: alentar a la Selección argentina en el Mundial 2026. Sin embargo, paraIliana Noeli Lick terminó convirtiéndose en el inicio de un proceso migratorio que hoy mantiene en vilo a su familia, amigos y a las familias para las que trabajaba en Estados Unidos.
La argentina, de 30 años, fue detenida el 11 de julio por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en el aeropuerto de Filadelfia, minutos antes de abordar un vuelo con destino a Kansas City, donde planeaba asistir a uno de los encuentros del seleccionado nacional.