Noviembre será finalmente el mes que romperá con los casi 40 años que pasaron de la última vez que un papa visitó la Argentina. En esta oportunidad, León XIV, el sucesor del recordado Francisco I, será quien llegue al país con tres paradas: Buenos Aires, Córdoba y Luján, donde oficiará una misa.
Aunque durante todo el mandato del sumo pontífice argentino se mantuvo la expectativa por su llegada, finalmente eso nunca ocurrió así como tampoco la de su antecesor, Benedicto XVI. Por eso, el arribo del papa estadounidense y con el corazón peruano, generó una fuerte expectativa en toda Sudamérica.