Bartolomé Mitre venció 76-52 a El Ceibo en Posadas, ganó 2-1 la serie de semifinales de la Liga Federal y consiguió por primera vez el ascenso a la Liga Argentina. Tomás Rossi anotó 24 puntos y el Auriazul devolvió a Posadas a la segunda categoría del básquet nacional después de casi 40 años.
javascript:false
Bartolomé Mitre escribió este jueves una de las páginas más importantes de su historia. El conjunto posadeño derrotó con autoridad por 76-52 a El Ceibo de San Francisco, se quedó 2-1 con la serie de semifinales de los playoffs de la Liga Federal de Básquet y consiguió el ascenso a la Liga Argentina, segunda categoría del básquet nacional, por primera vez desde la creación de su proyecto competitivo.
El estadio auriazul estuvo colmado para una definición que tuvo clima de final desde el primer minuto. Los dos equipos salieron a disputar cada pelota con máxima intensidad y el primer cuarto fue de ida y vuelta, con fricción y pocas concesiones. El Ceibo logró cerrarlo apenas arriba por 16-15, en un comienzo que anticipaba una noche de enorme tensión.

Mitre cambió el partido en el segundo cuarto. Impuso su juego, encontró mayor jerarquía en ataque y comenzó a castigar los errores de un conjunto cordobés que perdió precisión y mostró signos de frustración. El local sacó la primera diferencia importante de la noche y llegó al entretiempo con ventaja de 41-31, impulsado por una defensa que empezó a condicionar cada posesión rival.
El equipo de Matías Martinho mantuvo la convicción después del descanso. El Ceibo intentó corregir, pero siguió sin encontrar fluidez ofensiva y Mitre sostuvo la diferencia hasta cerrar el tercer parcial 59-44. Diez minutos separaban entonces al club posadeño de un ascenso que había perseguido durante toda la temporada.
En el último cuarto apareció la mejor versión auriazul. Mitre entendió cómo debía jugar la definición, sostuvo la intensidad defensiva, ganó los duelos y administró la diferencia ante un rival que ya no consiguió reaccionar. El 76-52 desató el festejo de un estadio repleto y confirmó el regreso de Posadas a la segunda categoría del básquet argentino después de casi cuatro décadas.
José Montero destacó el significado colectivo del logro. “Hemos hecho historia, hemos hecho historia en Posadas, en Misiones. Estamos en la Liga Argentina, así que bueno, ahora que disfrute toda la gente de esto”, expresó. El jugador también remarcó el crecimiento defensivo del equipo después del primer encuentro de la serie, cuando El Ceibo había ganado 94-85 en Córdoba.
La clave estuvo precisamente en reducir el poder ofensivo del conjunto cordobés. El Ceibo llegó a la serie con una racha de 15 victorias consecutivas y apenas tres derrotas en toda la temporada, dos de ellas sufridas ante Mitre en Posadas. Gabriel Rojas, una de sus principales figuras durante el torneo, terminó como máximo goleador de la noche con 28 puntos, pero el Auriazul consiguió limitar el funcionamiento colectivo que habitualmente acompañaba su producción.

El capitán Luciano Tantos valoró el esfuerzo acumulado durante toda la campaña. “La perseverancia, el esfuerzo, el sacrificio, el seguir laburando día a día para mejorarse uno, no importa la edad que tenga. Adentro de la cancha la entrega, como digo siempre, no se negocia. Hasta el último minuto estuvimos corriendo de acá para allá, ganando por 20 puntos. Lo dimos todo, nos vamos vacíos”, afirmó.
Tomás Rossi fue el máximo anotador de Mitre con 24 puntos y una de las piezas decisivas de una noche en la que el equipo encontró respuestas ofensivas y defensivas en los momentos clave. La actuación confirmó el nivel que el plantel había mostrado durante buena parte de la fase regular y en los cruces eliminatorios, especialmente como local.
Carlos Benítez Gavilán resumió el camino que condujo hasta este partido. “Hace 6, 7 meses que venimos entrenando. Creo que desde que comenzó la temporada buscábamos este partido, estos 40 minutos que nos iban a depositar en la Liga Argentina y creo que apareció nuestro mejor básquet ofensivo y defensivo en el partido más importante de la temporada”, señaló.

El ascenso coronó además un recorrido en el que Mitre tuvo que revertir situaciones adversas. Frente a Belgrano, Tokio y El Ceibo, el equipo quedó en desventaja dentro de las respectivas series y logró recuperarse. “Nosotros hemos jugado contra Belgrano, contra Tokio y El Ceibo las tres veces con una desventaja, pero estábamos tranquilos y convencidos que si nosotros hacíamos las cosas de la mejor manera, nos íbamos a llevar la serie”, agregó Benítez Gavilán.
Martinho puso el logro dentro de un proceso más amplio. “Este grupo es increíble, vuelvo a decir lo mismo, se entregaron todos los días, se entregaron cuando estaban cansados, cuando perdimos, cuando ganamos y hoy es el resultado de todo, de 6 meses de trabajo”, expresó. El entrenador recordó además que el ascenso corona un proyecto que comenzó antes de esta campaña y que todavía tiene un objetivo pendiente.
“Ahora tenemos que ir para arriba”, sostuvo Martinho, quien confirmó que el equipo buscará también quedarse con el título de la Liga Federal. “Vamos por todo ahora. Nos toca jugar la final, hay que jugarla, estamos en el baile y hay que bailar”, agregó.
Mitre deberá esperar ahora al ganador de la serie entre River Plate y Regatas de San Nicolás para conocer a su rival en la definición del campeonato. La llave favorece momentáneamente al conjunto Millonario y tendrá continuidad el viernes, con un eventual tercer partido previsto para el sábado.

Para el presidente del club, Sebastián Macías, el ascenso representa también un nuevo escenario institucional. “Un club chico, un club en el cual hoy lo pudimos poner nuevamente en el radar del básquet argentino, ascendiendo a la segunda categoría. Es un montón para nosotros”, afirmó. También reconoció que el próximo desafío será reunir las condiciones necesarias para afrontar la Liga Argentina.
En las tribunas, el festejo tuvo la dimensión de un logro largamente esperado. “Esto es historia, es historia pura. No caemos todavía, pero bueno, ya somos de liga, ya cumplimos un objetivo y ahora nos toca empujar a todos un partido más para ser campeones”, expresó uno de los hinchas después del encuentro.
Mitre se convirtió así en el tercer equipo misionero en alcanzar esta categoría, después de Luz y Fuerza y Oberá Tenis Club. Para Posadas, el ascenso significa recuperar un representante en la segunda división nacional después de casi 40 años. La fiesta todavía no terminó: el Auriazul ya hizo historia, pero ahora irá por el título de la Liga Federal.