Cristina Margarita Ramos, conocida en Venezuela como “la señora de las uñas bonitas”, es una de las heridas abiertas que dejó el doble terremoto del 24 de junio que causó más de 6100 muertos.
La imagen de una de sus manos con las uñas bien cuidadas, visibles en un agujero donde trabajan rescatistas entre los escombros de un edificio derrumbado en La Guaira, se convirtió en uno de los mayores símbolos de esperanza en medio de la tragedia.