El juez en lo penal económico Diego Amarante rechazó apartarse de la investigación que involucra al presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, y al tesorero de la entidad, Pablo Toviggino, por presuntas maniobras de desvío de fondos y facturación falsa, y ordenó completar las medidas de prueba que estaban pendientes. En paralelo, la Cámara Federal de Casación convocó a una nueva audiencia para el próximo 12 de agosto, mientras continúa el conflicto de competencia entre tribunales porteños y bonaerenses por una causa que investiga, entre otros puntos, una mansión de Pilar valuada en 17 millones de dólares.
El juez en lo penal económico Diego Amarante decidió continuar al frente de la investigación contra Claudio “Chiqui” Tapia y Pablo Toviggino y rechazó el planteo para apartarse del expediente. Al mismo tiempo, ordenó que se completen las medidas de prueba que todavía se encontraban pendientes.
La causa investiga presuntas maniobras de desvío de fondos y facturación falsa vinculadas con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), además de una investigación sobre una mansión ubicada en Pilar, cuyo valor estimado es de 17 millones de dólares y que figura registrada a nombre de presuntos testaferros.
Uno de los elementos que el fiscal considera de relevancia dentro del expediente es el hallazgo de una tarjeta de crédito a nombre de Luciano Pantano. La empresa de Pantano, Real Central SRL, también figura como propietaria de la casa de Pilar, por lo que el empresario es investigado como presunto testaferro.
De acuerdo con la investigación, la tarjeta de crédito encontrada estaría vinculada con gastos relacionados con los vehículos de lujo que fueron hallados en la propiedad.
La hipótesis que actualmente sostiene la Justicia apunta a que Pantano y Ana Conte, su socia en Real Central SRL, no tendrían un perfil patrimonial compatible con la adquisición de la mansión de Pilar y de los automóviles encontrados allí. Por ese motivo, los investigadores sospechan que ambos podrían haber actuado como testaferros de Toviggino.