Las Leonas escribieron una nueva página dorada para el hockey argentino al consagrarse campeonas del mundo en Amstelveen. El seleccionado dirigido por Fernando Ferrara igualó 1-1 ante Países Bajos en el tiempo reglamentario y se impuso 3-1 en los penales australianos, en una definición infartante en la que Cristina Cosentino fue figura al atajar tres remates y Sofía Cairó convirtió el penal que desató el festejo argentino.
Las Leonas volvieron a hacer historia. El seleccionado argentino femenino de hockey se consagró campeón del mundo en Amstelveen tras superar a Países Bajos en una final electrizante que se definió por penales australianos, luego de igualar 1-1 durante el tiempo reglamentario.
El equipo conducido por Fernando Ferrara logró así una nueva conquista y sumó la tercera estrella mundial de su historia. El título tuvo un sabor especial porque la definición se produjo en territorio neerlandés y ante el máximo ganador histórico del certamen, que había conquistado las últimas tres ediciones del torneo.
El conjunto local consiguió ponerse en ventaja durante el partido, pero Argentina no bajó los brazos y encontró el empate en el último cuarto. María José Granatto fue la encargada de convertir el 1-1 y llevar la final a la definición por penales australianos.
En la tanda, Cristina Cosentino se convirtió en una de las grandes protagonistas de la jornada. La arquera argentina atajó tres remates y resultó determinante para que Las Leonas mantuvieran viva la ilusión de conquistar el Mundial.
Una definición cargada de tensión
La serie de penales australianos comenzó con nerviosismo para ambos equipos. Pien Sanders fue la primera en ejecutar para Países Bajos, pero falló su remate. Del otro lado, Victoria Granatto convirtió para Argentina y abrió la cuenta.
Luego llegó el turno de Felice Albers para las locales, pero tampoco pudo transformar su ejecución en gol. Brisa Bruggesser aprovechó la oportunidad para Las Leonas y convirtió, estirando la ventaja albiceleste a 2-0.
Países Bajos consiguió descontar por intermedio de Marijn Veen y puso el marcador 2-1. Después, Zoe tuvo la posibilidad de mantener la diferencia para Argentina y lo consiguió, aunque su remate tuvo una particularidad: fue ejecutado con el revés del palo.
Con el marcador todavía 2-1, la presión pasó nuevamente al conjunto neerlandés. Freeke Moes se hizo cargo de su ejecución, pero no logró superar a Cristina Cosentino, quien volvió a aparecer en el momento clave.
La atajada dejó a Argentina a un paso de la gloria. La responsabilidad final quedó en manos de Sofía Cairó. La jugadora argentina no falló, convirtió el penal definitivo y selló el 3-1 que desató el festejo de Las Leonas y de todo el hockey argentino.