El caso del dueño de una inmobiliaria acusado de grabar a una empleada mientras estaba en el baño destapó una serie de acusaciones previas por parte de otras empleadas, que denunciaron situaciones de exhibicionismo y tocamientos sin consentimiento.
El caso ocurrió el 29 de junio de 2026 pero recién se dio a conocer en los últimos días. Una joven de 26 años contó que accedió al teléfono del empresario cuando él le pidió que lo usara para pagar una comida.