La kazaja venció a Aryna Sabalenka por 6-4, 5-7 y 6-2 en la final de Nueva York. Con el título, consiguió su tercer Grand Slam y puso fin a la racha de la bielorrusa, que buscaba ganar el torneo por tercera vez consecutiva.
Elena Rybakina cerró su gran temporada con el título del US Open. La tenista de 27 años derrotó a Aryna Sabalenka por 6-4, 5-7 y 6-2 en la final disputada en Nueva York y, además del trofeo, se aseguró el primer puesto del ranking WTA a partir de la próxima semana.
La kazaja, nacida en Rusia pero representante de Kazajistán desde 2018, ya había confirmado su llegada al número uno antes de disputar la definición. Sin embargo, terminó de coronar el ascenso con una victoria frente a la misma rival que ocupaba el primer lugar del escalafón.
“Me cuesta encontrar palabras ahora mismo, sinceramente. No esperaba nada parecido al venir a este torneo. He estado lidiando un poco con una lesión, pero de alguna manera todo se alineó a mi favor”, señaló Rybakina después del partido.
Rybakina frenó la racha de Sabalenka
El encuentro reunió a las dos primeras jugadoras del mundo y tuvo como antecedente que Sabalenka llegaba como bicampeona vigente del US Open. La bielorrusa acumulaba 19 triunfos consecutivos en Flushing Meadows y no perdía allí desde la final de 2023, cuando cayó frente a Coco Gauff.
Rybakina se impuso en un partido que tuvo cambios de dominio. Ganó el primer set por 6-4, Sabalenka reaccionó y se quedó con el segundo por 7-5, pero la kazaja volvió a tomar el control en el tercero y cerró la final con un 6-2.
De esta manera, Sabalenka no pudo convertirse en la primera tenista desde Serena Williams en conseguir tres títulos consecutivos del US Open.
“De verdad me sentí como en casa aquí y no puedo esperar para volver el próximo año. Ojalá pudiera haber jugado un poco mejor, pero supongo que el próximo año”, expresó la bielorrusa luego de la derrota.
El campeonato significó el tercer título de Grand Slam para Rybakina. La kazaja ya había ganado Wimbledon en 2022 y el Abierto de Australia de esta temporada, justamente tras superar a Sabalenka en la final.
Además, con la consagración en Nueva York alcanzó los tres títulos en la temporada, una cifra que también habían conseguido Sabalenka y Mirra Andreeva, campeona de Roland Garros.
El premio económico también fue histórico: Rybakina recibió 5,5 millones de dólares, el monto más elevado entregado hasta ahora por un torneo de Grand Slam. Sabalenka, en tanto, obtuvo 2,8 millones.
La frustración de la bielorrusa quedó reflejada después del saludo en la red, cuando rompió su raqueta antes de abandonar la cancha.
Potencia y precisión para alcanzar la cima
Rybakina construyó su victoria a partir de la devolución y de su capacidad para sostener el ritmo ante la potencia de Sabalenka. Generó 12 oportunidades de quiebre y aprovechó tres de ellas, una diferencia que terminó siendo decisiva.
Aunque no tuvo un porcentaje destacado con su primer servicio y conectó menos de la mitad de esos saques, logró compensarlo con su juego desde el fondo de la cancha y la presión sobre el servicio de su rival.
Con el título, Rybakina también quedó a un solo Grand Slam de completar el llamado Grand Slam de carrera: ya ganó Wimbledon, el Abierto de Australia y ahora el US Open, por lo que Roland Garros es el único grande que todavía no conquistó.