La rosarina Agustina De Lucía fue subcampeona en judo hasta 63 kilos en los ODESUR Santa Fe 2026. Tras subir al podio, contó que todavía no recuperó la beca que perdió después de los Panamericanos y que deberá buscar trabajo para sostener su carrera deportiva.
Agustina De Lucía consiguió este viernes una de las medallas destacadas para la delegación argentina en los Juegos Suramericanos ODESUR Santa Fe 2026, pero después de subir al podio volvió a exponer las dificultades económicas que atraviesa para sostener su carrera deportiva. La judoca rosarina fue segunda en la categoría femenina hasta 63 kilos y, poco después de competir, confirmó que todavía no recuperó la beca que perdió tras los Juegos Panamericanos.

De Lucía tuvo una destacada actuación en el estadio Invencible de Rosario, donde avanzó hasta la final y quedó a un combate de la medalla dorada. En la definición se enfrentó a la venezolana Anriquelis Barrios, quien se impuso y dejó a la argentina con la presea de plata.
El resultado tuvo además un significado especial para la deportista de 27 años, ya que pudo competir frente al público de su ciudad. Después de la final, destacó la posibilidad de mejorar su actuación respecto de la edición anterior de los Juegos Suramericanos y valoró el acompañamiento recibido durante toda la jornada.

Sin embargo, detrás del festejo apareció nuevamente una realidad que condiciona su preparación. De Lucía explicó que después de los Juegos Panamericanos perdió la beca que percibía y que esa decisión tuvo impacto directo tanto en su nivel de entrenamiento como en su vida cotidiana.
“Realmente se me complicó muchísimo tener la calidad de entrenamiento, la calidad de vida”, señaló al referirse a las consecuencias de haberse quedado sin ese respaldo económico.
Según relató, la quita del beneficio se produjo después de no conseguir una medalla de bronce en los Panamericanos. “Si no tenés el bronce, no tenés la beca”, recordó sobre la explicación que recibió en aquel momento. Desde entonces, debió buscar alternativas para generar ingresos y comenzó a dictar clases de judo.
La situación también incidió en un momento clave de su carrera. De Lucía aseguró que estaba bien posicionada para intentar la clasificación a los Juegos Olímpicos de París 2024, pero finalmente quedó fuera del proceso. “Fue una decisión realmente que no la comparto”, expresó sobre lo ocurrido.

A pesar de esas dificultades, la argentina volvió a competir en un torneo internacional de primer nivel y logró llegar hasta la final en Santa Fe 2026. La presea fue además una de las tres conseguidas por el judo argentino durante la jornada inaugural de la disciplina: Galo Villavicencio obtuvo el bronce en hasta 60 kilos y Joaquín Tovagliari hizo lo propio en hasta 66.
El podio, sin embargo, no modificó por ahora su situación económica. Consultada sobre si había recuperado la beca, respondió: “No, todavía no”. Luego sintetizó cuál será uno de sus próximos desafíos fuera del tatami: “El lunes tengo que ir a buscar un laburo”.
La judoca explicó que habló sobre el tema con su pareja y entrenador y que ambos decidieron priorizar durante los próximos dos meses esta etapa competitiva. Después de ese período evaluarán cómo continuar y de qué manera compatibilizar el alto rendimiento con la necesidad de generar ingresos.
De Lucía todavía mantiene objetivos importantes dentro del deporte. Tras su actuación en Rosario, señaló que uno de sus grandes desafíos será llegar en buenas condiciones a los Juegos Panamericanos de Lima 2027, donde buscará mejorar el resultado obtenido en Santiago. También reconoció que mantiene la ilusión de intentar la clasificación a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
La medalla de plata conseguida en su ciudad volvió así a colocarla entre las principales judocas argentinas de su categoría, aunque su testimonio puso nuevamente el foco sobre las dificultades que enfrentan algunos deportistas de alto rendimiento para financiar su preparación y sostenerse económicamente mientras representan al país