Christa Pike sobrevivió a la ejecución por inyección letal que debía terminar con su vida el 30 de septiembre en Tennessee y, seis días después, recuperó la conciencia. La mujer de 50 años puede comunicarse de manera básica, aunque no recuerda lo que ocurrió durante el procedimiento que terminó con su traslado de urgencia a un hospital.
Pike continúa internada en terapia intensiva, bajo custodia policial, y permanece esposada y atada a una cama. Sus abogados informaron que su pronóstico todavía es incierto y advirtieron que podría afrontar una larga recuperación debido a las lesiones que sufrió durante el fallido procedimiento.