Una mujer que trabaja en una heladería de General Roca, Río Negro, llevó a su hija porque no tenía con quién dejarla. Durante aquella jornada le tomaron fotos a la nena que posteriormente fueron publicadas en una cuenta comercial de Instagram.
La situación provocó un conflicto con el padre de la menor, quien acudió a la Justicia para pedir el retiro inmediato de cualquier publicación, historia, video o fotografía en la que pudiera identificarse a su hija. Además, solicitó que se prohibieran futuras publicaciones de ese tipo con fines comerciales, laborales o promocionales.