Mitre perdió 1-0 ante Boca Unidos en el Tito Cucchiaroni y, tras el 1-0 sufrido en Corrientes, quedó eliminado del Federal A con un global de 2-0. El Auriazul cerró una temporada marcada por problemas económicos e institucionales, aunque logró mantener la categoría para 2027.
Mitre terminó este sábado su participación en el Torneo Federal A después de caer 1-0 ante Boca Unidos en el estadio Tito Cucchiaroni. El equipo correntino volvió a imponerse por la mínima, repitió el resultado de la ida y cerró la serie con un global de 2-0, resultado que le permitió avanzar a los octavos de final de la segunda etapa de la Reválida.

El Auriazul afrontó la revancha con la obligación de revertir la derrota sufrida en Corrientes y mostró iniciativa desde el comienzo, aunque volvió a encontrarse con dificultades para transformar sus llegadas en gol. Alan Cáceres tuvo una de las aproximaciones más claras del primer tiempo con un disparo que obligó a Luis Ojeda a una intervención exigente, pero el marcador no se movió antes del descanso.
Boca Unidos eligió un planteo más cauteloso y administró la ventaja obtenida en el primer encuentro. Mitre manejó por momentos la pelota y trató de jugar cerca del área rival, aunque sin encontrar precisión en la última acción. El primer tiempo terminó sin goles y con la serie todavía abierta para el conjunto misionero.
El complemento comenzó con una situación que pudo modificar rápidamente el desarrollo. Guillermo Bachke respondió de gran manera en un mano a mano frente a Agustín Alfano y mantuvo a Mitre con vida. Más adelante, a los 27 minutos, una salida lejos del arco del arquero dejó a Boca Unidos con una oportunidad clara, pero Richard Rodríguez apareció sobre la línea para evitar el gol correntino.

El panorama se complicó definitivamente para el local a los 32 minutos del segundo tiempo, cuando Luciano Arraya fue expulsado y Mitre quedó con diez futbolistas. A partir de allí, el equipo debió asumir todavía más riesgos para buscar el tanto que llevara la serie al menos a una definición más ajustada, mientras Boca Unidos encontró mayores espacios para atacar.
La resistencia auriazul terminó en tiempo de descuento. A los 47 minutos del segundo tiempo, Ramón Piedrabuena marcó el 1-0 para Boca Unidos y selló definitivamente la clasificación del conjunto correntino. El resultado significó además la primera victoria de Boca Unidos en Rocamora por el Federal A.
Boca Unidos avanzó así a la siguiente instancia de la Reválida y deberá enfrentar a Gimnasia de Chivilcoy, que dejó en el camino a Defensores de Vilelas. Para Mitre, en cambio, la derrota marcó el cierre de su segunda temporada consecutiva en la tercera categoría del fútbol argentino.
Un cierre condicionado por un año difícil
La eliminación llegó después de una temporada compleja tanto en lo deportivo como en lo institucional. Mitre tuvo una primera fase competitiva, pero con el correr de los meses atravesó problemas por falta de pago de salarios, entrenamientos suspendidos y la salida de varios futbolistas que habían formado parte de la estructura inicial del plantel.
Ese desarme obligó al cuerpo técnico a darle mayor participación a jugadores surgidos de las divisiones inferiores y a afrontar el tramo final con menos variantes. Pese a ese escenario, el equipo consiguió sostener la categoría, avanzó hasta la segunda fase de la competencia y llegó a esta instancia de la Reválida con la posibilidad de continuar en carrera.
Richard Rodríguez, uno de los referentes del plantel, puso el foco en la respuesta del grupo ante las dificultades. “Lo positivo que rescato es el grupo, el esfuerzo. Creo que hoy dimos la cara de nuevo con un equipo corto, hicimos un gran partido hasta la expulsión. Generamos situaciones, pero esto es fútbol. Hay que descansar, dar vuelta la página y pensar en lo que va a ser el año que viene”, expresó.

El defensor fue concreto al momento de buscar el principal punto favorable de la temporada. “Mantuvimos la categoría, lo único positivo que tenemos”, sostuvo, y también reconoció el mérito del rival al señalar que Boca Unidos fue “un rival duro que supo manejar los tiempos, se plantó bien y nos complicó”.
Rodríguez también dejó un mensaje para los hinchas que acompañaron al equipo durante una temporada atravesada por distintos inconvenientes. “Gracias a la gente que estuvo ahí, a la familia que siempre está. Pedirle disculpas porque no pudimos más. Gracias”, manifestó.
Ángel “Beto” Comes también destacó la actitud mostrada por el equipo en los dos partidos de la serie y lamentó la falta de efectividad. “La bronca está. Hicimos un partido muy importante, intentamos por todos lados, pero no se da, no se abre el arco para nosotros. Ellos llegaron una vez y lo hicieron”, analizó.
Comes consideró que uno de los principales problemas del tramo final fue la reducción del plantel y la necesidad de acelerar el crecimiento de los juveniles. “Por ahí no teníamos recambio. Los chicos que subieron tenemos que hacerlos crecer más rápido porque necesitamos de ellos. Por ahí les exigimos mucho, pero nosotros también damos todo. Nos queda este gusto amargo de quedar afuera”, señaló.

El referente auriazul recordó además que Mitre había realizado una primera fase importante y que el objetivo prioritario de sostener la plaza se cumplió. “En la primera ronda hicimos un torneo muy importante. La obligación era mantener la categoría sí o sí y el premio era seguir compitiendo. El plantel que quedó siempre dio la cara y dio lo mejor adentro de la cancha”, afirmó.
El cierre del campeonato también dejó interrogantes sobre el futuro inmediato del club. Comes admitió que todavía no existen certezas sobre cómo se armará el próximo plantel. “Ahora no sabemos qué va a pasar. Ojalá siga siendo un equipo competitivo como arrancamos este año, con un plantel largo y buenos jugadores. En esta categoría demostramos que con los chicos de acá y algunos refuerzos lo podemos hacer de la mejor manera”, sostuvo.
Mitre cerró así su segunda temporada en el Federal A con 26 partidos disputados, 8 victorias, 7 empates y 11 derrotas. 7 de esos triunfos llegaron durante la etapa regular, en la que el equipo mostró su mejor versión antes de atravesar un segundo tramo mucho más complejo.
El Auriazul volverá a competir en la tercera categoría del fútbol argentino en 2027, aunque el desafío será definir en qué condiciones lo hará, con qué estructura deportiva y qué objetivos podrá plantearse. El primer paso ya está asegurado: Mitre mantuvo la categoría. Ahora deberá reconstruirse después de un año que dejó más dudas que certezas