El estado de Florida ejecutó este martes mediante una inyección letal a William Reaves, un veterano de guerra de 77 años condenado por el asesinato de un policía en 1986.
Se trata de la decimoctava pena capital aplicada en ese estado en lo que va de 2026, una cifra que supera la de cualquier otro estado de Estados Unidos, según el Death Penalty Information Center (DPIC).