A pocas horas del desgarrador hallazgo del cuerpo sin vida de Nancy Estrella Godoy tras 21 días de búsqueda, familiares, vecinos, docentes y alumnos de la localidad correntina de Esquina se movilizaron masivamente frente al juzgado local para exigir el esclarecimiento del hecho y pedir justicia, en medio de profundas muestras de dolor y cuestionamientos por la falta de protección hacia los educadores que se desempeñan en las escuelas rurales.
El trágico desenlace de la búsqueda de Nancy Estrella Godoy, la docente de 52 años cuyos restos fueron hallados este miércoles semisumergidos en un potrero de difícil acceso en la zona rural del paraje El Malezal, desencadenó una multitudinaria movilización en la localidad correntina de Esquina. Vecinos, alumnos, allegados y colegas de la comunidad educativa se congregaron para reclamar el rápido esclarecimiento del crimen y acompañar a la familia en su reclamo de justicia.
Alrededor de las 20 horas, la columna de manifestantes y los hijos de la víctima se concentraron en las puertas del Juzgado de Esquina. En diálogo con TN, una de las vecinas presentes expresó la consternación general de la población: “Es todo muy triste para la familia y para los ciudadanos. Es una pena muy grande y acá estamos acompañando”. En tanto, una profesora de nivel primario y secundario relató el impacto de la noticia: “Saber eso fue un golpe, ahora lo que pedimos es justicia y saber realmente lo que pasó. Tengo fe en que se va a saber”.
Durante la marcha, varias docentes vestidas con sus guardapolvos remarcaron el sacrificio diario y los riesgos que afrontan quienes ejercen la profesión en áreas de difícil acceso. “Ahora queremos saber la verdad y por qué le pasó esto. Porque salir a trabajar y no volver no es lógico, no es normal”, manifestó otra colega. Asimismo, recordó las complejidades del terreno rural: “Yo trabajé en zonas rurales y sé lo que es. A veces te encontrás con situaciones de peligro, como inundaciones, y tener que ir a la escuela a caballo o en canoa como Nancy. Uno se juega la vida pero es el trabajo y uno tiene que cumplir con el deber”.
La emotividad de la jornada estuvo marcada por las declaraciones de una colega de la víctima que compartió tareas de enseñanza con ella: “Yo la conocía, fue docente en mi escuela. Pido justicia y que se aclare el hecho”. Visiblemente conmovida, remarcó que el trabajo en el campo “uno lo hace desde el alma para llegar a donde nadie llega, es mucho más que el dinero”, al tiempo que cuestionó la desprotección estatal: “No merecemos que nos pase esto, que no nos sepan valorar y respetar. Hoy me di cuenta de que nadie nos cuida y nos protege. Quiero que se haga justicia y que no pase nunca más”.
La víctima había sido vista por última vez el 7 de octubre, cuando viajaba hacia la Escuela Rural N.º 626 de Esquina, donde ejercía como directora suplente. Su familia radicó la denuncia el 15 de octubre al descartar una partida voluntaria, exigiendo desde el primer momento investigar a su entorno laboral y cercano.
La causa cuenta con cinco personas detenidas bajo medida cautelar: Ireneo Zarza (capataz de la estancia), los peones Felipe Sandoval y Ernesto Ezequiel Bordón, además de la pareja compuesta por Rosa Leguizamón y Nahuel Rojas. En los distintos allanamientos, las fuerzas de seguridad secuestraron una cuchilla con manchas hemáticas, vestimentas quemadas y una campera que sería de la docente, además de detectar contradicciones en los testimonios. Tras la confirmación previa por parte de la fiscalía sobre la hipótesis de femicidio, dos policías a caballo localizaron finalmente el cuerpo a unos 15 kilómetros del establecimiento escolar, dando inicio al traslado de los restos hacia la morgue judicial de la ciudad de Corrientes para realizar las pericias autópsicas de rigor