Rosario Central venció a Estudiantes de Río Cuarto y celebró como campeón de la tabla anual, pero un gol agónico de Enner Valencia le dio el título a Boca. La confusión provocó festejos en el campo de juego hasta que llegó la información del resultado definitivo.
Rosario Central pasó de la euforia a la desilusión en el Gigante de Arroyito. Tras vencer por 2-0 a Estudiantes de Río Cuarto, los jugadores y los hinchas celebraron la conquista de la tabla anual, aunque Boca había marcado el gol que le permitía quedarse con el título.
El Canalla necesitaba que el Xeneize no pasara del empate ante Defensa y Justicia. Con el encuentro igualado en La Bombonera, el resultado favorecía al conjunto rosarino. Sin embargo, Enner Valencia convirtió en el quinto minuto de descuento y cambió el desenlace de la definición.
En Arroyito, la información no llegó de inmediato y se produjo una escena insólita: los futbolistas se treparon al alambrado para festejar con los simpatizantes, mientras algunos hinchas ingresaron al campo de juego. Todos celebraban un campeonato que, con la victoria de Boca, había quedado fuera de su alcance.

Los festejos se interrumpieron cuando se conoció lo ocurrido en La Bombonera. La alegría dio paso a la tristeza entre quienes habían creído que Central volvía a consagrarse campeón de la tabla anual.
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“Nos confundimos. Festejamos antes porque nos dejamos llevar por la gente”, explicó el entrenador Jorge Almirón durante la conferencia de prensa posterior al encuentro.
Ángel Di María, quien no disputó el partido ante Estudiantes de Río Cuarto por una lesión muscular, siguió la definición desde afuera. El futbolista esperó el cierre del encuentro de Boca y expresó su desilusión cuando se enteró del tanto de Valencia