Las piedras preciosas de las joyas de la Corona de Inglaterra estaban resguardadas en una lata de galletas escondida de los nazis en el Castillo de Windsor durante la Segunda Guerra Mundial,
Estas piedras fueron enterradas en un agujero profundo por las órdenes del rey Jorge VI. Esto era para evitar que cayeran en manos del enemigo.
POR LO QUE, ESTA COLECCIÓN CUENTA CON TESOROS INVALUABLES.

Isabel II no conocía todos los detalles sobre dónde estaban escondidas las joyas por su seguridad. La reina estuvo en el Castillo de Windsor durante la Segunda Guerra Mundial.
Entre los tesoros más importantes incluía “El Rubí del Príncipe Negro” que se cree que fue usado por Enrique V en su casco en la Batalla de Azincourt en 1415.
Las joyas de la Corona de Inglaterra forman la colección más valiosa que existe hoy.
Las piedras preciosas se enterraron bajo una puerta secreta de salida del castillo utilizado en tiempos de emergencia. Por lo que, había que cavar un agujero y luego cubrirlo. Esto era para esconderlo de los bombarderos enemigos, mientras se construían dos cámaras con puertas de acero para mantener las piedras a salvo.
LA PUERTA UTILIZADA PARA ACCEDER AL ÁREA SECRETA DONDE ESTABAN ALMACENADOS LOS ARTEFACTOS TODAVÍA EXISTE.
