La historia del profe Raúl Enríquez es conocida en Posadas, ya que hace un tiempo el laboratorista viene sufriendo los embates de la pandemia, agravados por la discapacidad que posee y la consecuente dificultad que tiene para conseguir trabajo estable.
Si bien hace unos meses logró cobrar la pensión por discapacidad que reclamaba hace años, ahora la dueña de la vivienda donde vive quiere vender la propiedad, con lo cual el profesor y sus 27 perros rescatados se quedarán en la
“Hablamos con la gente del Iprodha el viernes y nos dijeron que tenemos que esperar”, contó el profesor, y agregó: “Lo único que nos solucionaría el problema que tenemos es conseguir la casa que por ley, por mi discapacidad, tendrían que poder darnos”, dijo el profe, quien además vive con su hermana.
Raúl contó que da clases particulares a domicilio y se moviliza en colectivo, para lo cual cuenta con pasaje gratuito.
“La dueña puso en venta la casa desde el año pasado; desde el 2015 que vivo acá y me pide que me vaya y no tengo un lugar a donde ir”, sostuvo.
Según contó el profesional, hace seis años que intenta inscribirse para recibir una vivienda, “pero recién este año pude”.
Además, el profesor es rescatista de perros y actualmente tiene 27 bajo su cuidado y “si la dueña le dice que tiene que desalojar, se queda en la calle con sus animalitos”, indicó Cecilia Semhan, una joven que asiste a Raúl.