El Defensor del Pueblo Adjunto de la provincia de Buenos Aires, Walter Martello, advirtió que la pandemia de coronavirus «agudizó las tareas intrahogar de niños, niñas y adolescentes y eso también es trabajo infantil», al conmemorarse este sábado el Día Mundial contra ese flagelo.
«Cuando se refiere al trabajo infantil se piensa en niños, niñas y adolescentes vinculados a trabajos como hornos ladrillos y yerbateros, pero no se tienen en cuenta las cifras de los que realizan tareas intrahogar agudizadas por la situación de crisis general, la pobreza que heredamos y que la pandemia agudizó», explicó Martello.
En ese sentido, detalló que «una primera etapa del aislamiento por la pandemia impidió que los padres salieran a trabajar, en especial aquellos dedicados al sector construcción y a la realización de trabajos de la economía informal, pero cuando se abrió la posibilidad de salir y los dos componentes del núcleo familiar paterno salieron, los chicos quedaron a cargo de tareas domésticas».
«Cuando se abrió la posibilidad de salir y los dos componentes del núcleo familiar paterno salieron, los chicos quedaron a cargo de tareas domésticas»WALTER MARTELLO
«Asumir tareas como puede ser el cuidado de hermanos menores o el cuidado de la casa es algo que pareciera no estar en el espíritu del trabajo infantil pero es trabajo infantil y tiene consecuencias en sus psiquis. Es una cuestión para lo cual un niño no está preparado por una cuestión de maduración», remarcó Martello, quien tiene a su cargo el Observatorio de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes (NNyA) de la Defensoría del Pueblo Bonaerense.
El Defensor Adjunto sostuvo que los chicos «deben disfrutar naturalmente una etapa de juego, ya que lo recreativo constituye gran parte de la conformación de la personalidad, favorece el desarrollo de una personalidad y con el trabajo intrafamiliar eso se ve interrumpido y el derecho al juego es un derecho consagrado por la Convención sobre los Derechos del Niño».
«Además, al asumir esas tareas de acompañamiento, de cuidado, descuidan o abandonan la escolarización ya que no pueden hacer las dos cosas, y descuidan la tarea educativa», lamentó.
En tanto, graficó que «no sólo son adolescentes de 15 años que cuidan a un hermano o hermana de 12; hay muchos casos de hogares vulnerables de rangos etarios más bajos, es decir el niño de 12 cuida a hermanos más pequeños».
Asimismo, recordó que -según datos de Unicef Argentina- «el 36% de NNyA encuestados realiza tareas de cuidado, atención a niños, niñas o personas mayores con quienes conviven y a su vez, 1 de cada 3 no lo hacía anteriormente o lo realiza en el actual contexto con más intensidad».
Para Unicef, en Argentina «el 78% de los niños, niñas y adolescentes consultados realiza tareas domésticas: lavado, limpieza y/o cocina y que 1 de cada 3 no las hacía, o las hace con una intensidad mayor que antes de la cuarentena».
«El respeto al derecho al juego y la recreación es nuestra misión»WALTER MARTELLO
En ese marco, Martello celebró las medidas adoptadas por el Gobierno nacional de incrementar las asignaciones de niños, niñas y adolescentes la AUH y los planes provinciales que «atemperaron la situación intrafamiliar y morigeraron esta situación que es creciente en todo el mundo».
En el marco del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, llamó a «concientizar y visibilizar la vulneración de derechos clara que suponen asignar a niños, niñas y adolescentes con tareas domésticas» e insistió: «El respeto al derecho al juego y la recreación es nuestra misión, hacer hincapié que eso no está bien y recuperar cierta situación de protección del derecho al juego».
«El trabajo infantil no es producto de una sola causa por lo que tampoco la solución la encontraremos en una única dirección. A nivel federal y provincial, contamos con un marco normativo acorde y con una serie de dispositivos con presencia territorial», destacó y recordó el Programa Provincial para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil, creado a través de la Ley 13803, y su Decreto Reglamentario 2137 del año 2010.
«Cuando se refiere al trabajo infantil se piensa en niños, niñas y adolescentes vinculados a trabajos como hornos ladrillos y yerbateros, pero no se tienen en cuenta las cifras de los que realizan tareas intrahogar».
«Desde el Observatorio de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Defensoría del Pueblo creemos que es necesario problematizar esa mirada tolerante hacia el trabajo infantil que se da intrahogar, en el marco de estrategias familiares de supervivencia», concluyó.
Los sindicatos, contra el Trabajo Infantil
El secretario general de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre), José Voytenco, destacó este sábado el «trabajo conjunto» con el gobierno nacional y las organizaciones empresarias, para la «erradicación definitiva del trabajo ilegal», en el marco de conmemorarse el Día Internacional contra el Trabajo Infantil.
«La Asamblea General de las Naciones Unidas ha instado a la comunidad internacional a emprender actividades para erradicar el trabajo forzoso y el trabajo infantil, y declaró 2021 como el Año para la Eliminación del Trabajo Infantil, solicitando a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que asuma el liderazgo de la implementación», destacó Voytenco en declaraciones a Télam.
En ese marco, el dirigente gremial reconoció: «Es una realidad incontrastable que existen en el campo cientos de miles de familias trabajadoras condenadas a condiciones indignas de vida, sin acceso a la vivienda y hasta en ocasiones sin poder garantizarle el mínimo sustento para sus hijos».
«Es cierto que hay culturas y tradiciones que piensan que lo mejor para la formación de un niño es el trabajo. Pero mucho más cierto es que los niños, niñas y adolescentes deben tener como principal actividad su educación, que es la herramienta indispensable que les permitirá hacer frente a las contingencias de la vida«, agregó.
De inmediato, Voytenco destacó que «en la mayoría de las inspecciones que realizamos en conjunto con la Uatre, el Registro Nacional de Trabajadores Rurales (Renatre) y los organismos del estado afines, encontramos casos de incumplimiento de la legislación vigente, no solo por la existencia de trabajo no registrado, sino porque encontramos trabajo infantil».
Para el sindicalista rural, «es una responsabilidad de todos los involucrados, el Estado, las organizaciones gremiales, los empresarios y la comunidad en su conjunto tomar conciencia de la perversidad y el daño que implica hacer trabajar a un niño, una niña o un adolescente».
«Los chicos y chicas tienen que ir a la escuela, en su infancia tienen que poder jugar y socializar con sus pares, no con los adultos y en un ámbito laboral. Y desde la Uatre y el Renatre vamos a seguir trabajando sin descanso hasta que logremos eliminar de nuestro campo la vergüenza del trabajo infantil, la trata de personas y el trabajo en negro», afirmó finalmente Voytenco.